martes, 9 de septiembre de 2008

Leyendas Urbanas

En la web de ciencia kanija -ver- se publica un texto de Frank Close, físico teórico de la Universidad de Oxford, relativo a las leyendas urbanas que corren sobre la ciencia. Una de ellas es, como ya apuntaba ayer, el supuesto peligro a que el LCH destrozara la tierra al generar supuestos agujeros negros o materia extraña.
Bien, pues, está claro que para el mundo científico en general (a excepción de tres científicos 'excéntricos': Wagner, Sancho y Rössler) da por hecho que el LCH no ejerce ningún tipo de amenaza. Para el bien de la ciencia esperemos que tengan razón, porqué si tan siquiera se produjese un altercado en Ginebra y sus alrededores la cosa se pondría muy fea para la ciencia. Para empezar, no serían pocos quienes sacarian a la luz las cuartetas IX-XLIV de Nostradamus y que dice:
Emigrados, emigrados de Ginebra todos, Saturno de oro en hierro cambiará, El contra Raypoz exterminará a todos, Antes del evento el cielo signos dará.

En cualquier caso, tal y como dice el artículo colgado en Ciencia Kanija se ha hecho demasiado propaganda catastrofista del evento ¡El día del juicio final vende! Incluso el vídeo que realizó la BBC y que precisamente yo colgué en el post anterior para ilustrar de forma amena de qué va el LCH esconde y maquilla la opinión verdadera de los científicos: que la probabilidad calculada de que el experimento vaya mal es, como mínimo, de 1 entre 50 millones. En fin, esperamos con entusiasmo que el LHC se ponga en marcha y que nos descubra cómo el Universo, lejos de ser algo geométricamente dado (como llevan siglos suponiendo los científicos) resulta ser mucho más profundo, complejo e incomprensible; y que en vez de descubrir las partes internas de las sustancias, advirtamos que colisionando partículas en realidad hacemos otras cosas. Esta sería la mejor forma para que la ciencia acabara de despertar de su idealismo (la creencia de que el mundo físico=pensamiento) y su consecuente dogmatismo.

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