sábado, 18 de octubre de 2008

La solución al problema

A lo largo del siglo XX, y aún en nuestros días pulula un importante residuo de ello, ha dominado en muchos sectores intelectuales la idea relativista de que si bien hay problemas no hay soluciones. Cioran, por ejemplo, fue un maestro en usar semejante treta lógica para protegerse y crear su propio espacio intelectual.

Huelo algo de absurdo en este razonamiento -Hay problemas pero no soluciones-, así como en esa opinión pareja que dice -Nadie tiene toda la razón-. A ver, ¿acaso afirmar que hay problemas pero no soluciones no es ya una solución, una conclusión quiero decir? Es más, ¿cómo se demuestra esta afirmación tajante y definitiva? Queda muy guay y moderno decir estas cosas, pero ¿qué se aporta para defenderlas? A demás, ¿acaso la gracia de los problemas no se halla precisamente en su solución? ¡Un problema que no tiene solución no es un problema ni una preocupación! Hay que preocuparse sólo de aquello que tiene solución.

Vivir entre hombres es difícil y peligroso. El que va de sincero e iluminado es el primero que te engaña y te jode. He aquí nuestro lema:
AUDAXVIANTUR

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