miércoles, 18 de marzo de 2009

El arte de amar

El amor es una forma de milicia: ¡Alejaros, cobardes!
No han de defender estas enseñanzas tímidos varones.
La noche, el invierno, largas caminatas, crueles dolores
y todo tipo de sufrimientos se presentan en este delicado campamento.
Muchas veces soportarás la lluvia desatada de nuves celestes
y muerto de frío dormirás muchas veces en tierra desnuda.
Se dice que el Cintio había apacentado las vacas de Feras
y había estado escondido en una pequeña cabaña.
Lo que estuvo bien para Apolo, ¿para quién no lo está?
¡Quítate el orgullo,
quienquiera que pretendas conservar el amor!
Si se te negara ir por un camino seguro y llano
y se atranca la puerta con cerrojo echado,
tú, con todo, deslízate de cabeza por el hueco del tejado;
que una elevada ventana te ofrezca también una entrada furtiva.
Se pondrá contenta y sabrá que ella es la razón de tus riesgos:
esto será para tu dueña prenda de un amor seguro.
Muchas veces habrías podido, Leandro, estar sin tu amada:
cruzabas a nado, para que ella tu devoción conociera.

Ovidio.

Si la mujer se llama Verdad, sus amantes se llaman filósofos. En la filosofía hay mucha pasión, muchos celos, mucha vanidad, mucho orgullo y deseo... ¿Puede un filósofo ser un cobarde? ¿En qué se convierte entonces su amor y su pasión?

Quizás, no es que muchos filósofos se hayan equivocado, simplemente no se han atrevido a estudiar ciertas cosas, a pensar ciertas cosas, a tomar por válidas ciertas cosas.Quizás, por cobardía, algunos de ellos hayan incluso enfermado por amor a la Verdad.




2 comentarios:

Tzaviere dijo...

Qué cosa más aburrida es la verdad, ¿no crees?
En el país abunda una entretenida fauna de pedantes con verdades absolutas. Con ignorarles basta, pero la estrategia no funciona para todos los casos: entre ellos hay algunos dotados de poder. Son ineludibles.
También los cobardes aman, por lo demás.

José Luis Ferreira dijo...

Gracias por recordarme a Ovidio. Aunque cueste creerlo, tanto las historias de las Metamorfosis como el Ars Amandi me ayudaron a ligar en más de una ocasión en mis años mozos.