miércoles, 8 de abril de 2009

Materia oscura y Metafísica

Supongo que a todos, más o menos, os suena el término astrofísico de Materia Oscura.

¿Cómo surge este término? Sencillo: Cuando se observa que las leyes de la física no funcionan para describir el movimiento de galaxias y cúmulos galácticos, entonces, de semejante 'error teórico' se deduce que, si bien las leyes gravitacionales no son falsas, ahí 'tiene' que 'existir' una masa indeterminada y con características sumamente exóticas que provoque tan grandes desviaciones entre el modelo que nos ilustran nuestras leyes, y que hoy por hoy tomamos por válidas, y la realidad.

Ciertamente eh aquí una opción: pensar que si el modelo no cuadra con lo experimentado es porque, precisamente, el modelo nos informa de la existencia de "algo" que todavía no se ha experimentado.

Otra opción, empero, consiste en intentar formular nuevas y 'mejores' leyes gravitacionales que atiendan exclusivamente a cuanto se está experimentando ¡Y así bien lo han intentado algunos, como Alexander Mayer! Sin embargo, como éstas nuevas leyes tampoco acaban de funcionar lo bastante bien, de momento se sigue aceptando la relatividad general... aunque con ciertas modificaciones. Por consiguiente, los científicos aún se comen el coco pensando como poder detectar la materia oscura.

Uno de los cambios brutales de la mecánica moderna (hasta finales del s.XVIII) para con respecto a la mecánica contemporánea (a partir del s.XIX) radica en el continuo progreso de la capacidad de experimentación, a través de un incesante desarrollo tecnológico de los aparatos de medición y detección. Estos avances dieron pie a algo asombroso: ser capaces de predecir la existencia de 'fenómenos' aún no experimentables.

Esto nos ha llevado a una situación curiosa; una situación aún incipiente pero que se irá acentuando a lo largo de este siglo; a saber: aparecerá un nuevo y profundo conflicto entre las ideas o modelos mecánicos y nuestras experiencias.

Por ejemplo, eh aquí el caso de la materia oscura, que como ya sucedió a finales del s.XIX con la idea de éter, puede llegar a ser un paradigma de este profundo dilema: O las leyes gravitacionales actuales son erróneas o bien, éstas son verdaderas y existe la materia oscura y por tanto, el problema radica en el simple hecho, de que aún no hemos desarrollado mecanismos de detección y medición lo suficientemente 'buenos'.

En verdad, toda esta discusión nos obligará a gestar y potenciar de una forma u otra nuevos estudios metafísicos, es decir, nuevos estudios sobre lo que es posible y lo que no. Porque precisamente la metafísica se cuestiona eso -¿Qué es posible que exista?- al preguntarse, no el cómo se comporta la naturaleza sino qué es.

A mi parecer, la Tº de la Relatividad es falsa, pero no por ello hay motivos para refutarla ¡Que algo sea falso no significa que no sea útil! Sin embargo, empezamos a desconfiar de ella al apreciar cómo arrastra un montón de imposibles, así por ejemplo, las singularidades. A fin de cuentas, éstas no se pueden medir, ni por tanto, corroborar... De hecho, si existen singularidades éstas tampoco pueden afectarnos de ninguna forma ¡Las singularidades son ideas superfluas y triviales... como lo es Dios!

Por otro lado, debo confesar que me río de las tonterías que se escriben acerca de la materia oscura ¡Algunos ya empiezan a dudar de que sea una masa y tienden a confabularse para 'verla' no como una sustancia sino como una nueva fuerza de la naturaleza! Qué mediocres ¿Para eso hay que estudiar tantos años en las universidades? "Aunque la mona se vista de seda mona se queda" ¡Y la educación sólo es un atuendo! En fin, que se aplaudan a sí mismos y se repartan premios... ¡Menudo espectáculo!


Pero en fin, quien tenga oídos que atienda.

No hay comentarios: