martes, 23 de junio de 2009

¿Qué existe?

A raíz del post anterior, Carlos y José Luís han quedado un poco inquietos con mi exposición. Quizás me enrolle (y no debería), pero espero ser claro y conciso.

Kant decía que las leyes de la naturaleza (los juicios sintéticos a priori) son objetivas, a priori y universales porque realmente constituyen nuestra experiencia (el mundo físico o fenoménico), al partir de la cosa en sí (un hipotético mundo exterior) y los conceptos puros del entendimiento. Nosotros nos reímos de estas dos cosas, de la cosa en sí y de los conceptos puros del entendimiento, como era categorizado el principio de causalidad por ejemplo, y afirmamos que sólo hay experiencia, o sea, mundo físico ¡Incluso nuestro pensamiento es mundo físico! Por ello decimos que no existen conceptos puros y que la causalidad es un concepto para nada bien definido, pues, ¿como puede tener definición aquello que cambia, evoluciona y nunca ha sido nada concreto y de por sí? En este preciso caso, por ejemplo, sabemos, hoy por hoy, que podemos definir el principio de causalidad de diversas maneras, algunas incompatibles incluso entre sí (Se puede percibir hasta qué grado el concepto de causalidad puede ser fútil al recordar cómo Protágoras, Perícles y otros eminentes Griegos estuvieron un día entero discutiendo sobre cual había sido causa y por tanto el responsable de la muerte de un atleta: si la jabalina, o el lanzador de la jabalina, o los jueves, etc).

En definitiva, aquí estamos discutiendo sobre el mundo físico. Y la verdad es que nadie, absolutamente nadie lo ha pasado nunca en alto, ahora bien, son muchos quienes lo han tratado como algo que debe ser negado o superado o cambiado ¡Han sido muchos quienes han estimado el mundo físico, no como lo real, sino como apariencia, sueño, velo, engaño incluso el mal! Todo el cristianismo se sustenta sobre esta idea: lo mundano es lo malo, el pecado, etc. Leer a San Agustín.

Por tanto a nuestro entender la única verdad irrefutable es que existe lo fisiológico. Ahora bien ¿Qué es la physis? Este dilema fue abierto por los griegos: Tales decía que era agua, Heráclito que era fuego o conflicto en constante transformación, Platón decía que era una copia material del mundo de las ideas en constante generación y corrupción, los epicúreos un cúmulo de infinitos seres indivisibles que se movían constantemente, y con más o menos libertad, por el no-ser (vacío) conformando cuerpos complejos o disgregándolos. Hoy en día, decimos que es energía, literalmente una transformación permanente que nunca aumenta ni disminuye, y mediante la entropía añadimos que la transformación (energía) puede ordenarse o disgregarse.

A nivel metafísico, pues, no estamos tan lejos de los griegos, aunque nosotros seamos más precisos. En realidad lo único que ha conseguido destacar la ciencia moderna a diferencia de la antigua es en operativismo ¡Hemos conseguido que la ciencia sea un mundo de operarios de la naturaleza! Pero a nivel de ideas nos cuesta superarlos. La verdad es que esto es muy curioso.

Partiendo, pues, de la idea que la naturaleza es energía (una transformación permanente) creo que no nos queda más opción que empezar a pensar la naturaleza como un mar de entes energéticos,por decirlo de alguna manera, los cuales se transforman unos a costa de otro, hecho que imposibilita la existencia de un tipo de ente energético mínimo e indivisible, fundamental y atómico. Eso nos permitirá vernos a nosotros mismo como entes energéticos de la misma forma que el sol o un electrón.

De todas formas, puesto que en el mundillo científico actual dominan los operarios de la naturaleza, supongo que resulta necesario establecer una formulación matemática que plasme esta idea, para así volverla útil para predecir y calcula; que a fin de cuentas es lo que les importa a esta gente. Pues si no es útil no hay beca.











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10 comentarios:

Carlos Suchowolski dijo...

Captada la idea, que en el fondo creo que es hacia la que tendemos (creo, y no me siento seguro justo por lo que diré justo ahora:...)

...que se necesita no matemáticas ni becas sino un lenguaje que todavía hay que acabar de hallar para decirlo...

Lo que no significa que una vez hallado... describamos con él "una realidad irrefutablemente objetiva", es decir, "universalmente válida" o "verdadera".

Pero... vamos... tratemos de ser más... "operativos"...

¿Tal vez hasta ser capaces de... autotransformarnos en "superhombres"?

Hum, qui lo sa- De momento, he puesto a andar a una "secta" del futuro en mi novela "dos", y esa "secta" se propone como misión teleológica... crear a ese (u otro) superhombre". Pero la novela la acabo antes de que lo consigan, je... no vaya a ser que me pille los dedos.

Un saludo.

José Luis Ferreira dijo...

Pero si eso es lo que dicen ya los físicos. No que todo sea energía, pero sí que todo es una ecuación de onda, y que cada partícula en cada estado es una ecuación de onda, y que esta ecuación de onda va cambiando con las iteracciones de las partículas. Es decir, que lo que consideras que deberían hacer los científicos, llevan casi un siglo haciéndolo.

Carlos Suchowolski dijo...

Bueno... se dicen muchas cosas, se dejan entrever otras y se responde a algunas más...

Si se dice "energía" (sea en base a E=m*C2, en el sentido cuántico o en el de las cuerdas) queda por definir, "filosóficamente", si se considera o no algo "objetivo" o "subjetivo", extra, para o simplemente "natural", "material" o "ideal", "realista" o "idílico", racional o irracional, aprehensible o inaprehensible... y un largo etc.

Luego hay más: si se está "describiendo" la realidad o se la está "inventando", en todo o en parte... Y si eso fue "creado" o no, es "infinito" o no...

Y, por fin: por qué: por qué sostenemos unas cosas u otras y por qué no "cualquier cosa" que se nos ocurra...

En el fondo no es "tan" simple, José Luis... Nada en el ser humano, salvo la contemplación, es "simple".

Un saludo.

Mariana Soffer dijo...

Algunos scientificos son igual que los fanaticos religiosos, creen ciegamente en la sciencia. Ni se les ocurre pensar o poner en duda Que uno es igual a uno, lo cual solo es una creencia arbitraria, como la que se tiene en dios. Pero los scientificos creen tener mayor "verdad" que los otros ya que a partir de aserciones impuestas llegan a realizar infinidad de demostraciones.

José Luis Ferreira dijo...

Mariana:

La base de la actividad científica es dudar y cuestionar todo. Con ese cuestionarlo todo, ocurre que las cosas que se resisten a todo cuestionamiento acaban siendo aceptadas, y tendrán más sustento que aquellas que se han establecido por métodos menos rigurosos.

Decir que la ciencia es otra forma de religión es como decir que la abstinencia es otra forma de alcoholismo.

Hacer ciencia es pensar, observar, experimantar,... con todo el cuidado posible. Decir que hacer las cosas con cuidado es otra manera de hacerlas descuidadamente no tiene ningún sentido.

RDC dijo...

A josé Luís: Los científicos creen en los átomos, o sea, en la posible existencia de partículas indivisibles y por tanto fundamentales (¿Qué se busca en el HCD de Ginebra?) -Yo eso lo niego-; tb creen en la existencia de un tejido espacio temporal -a mi entender toda geometría es ficticia, como y aapuntaba Poincaré-; tb creen que las constantes universales existen realmente ¡Sólo escuchar con el tiempo de Planck como si fuera un límite transcendental de la naturaleza me da risa y lástima! Y hasta hace muy poco a los científicos no les parecía mal pensar que el Unvierso podía salir literlmente ex-nihilo (recuerdo cómo se frotaba las manos la Iglesia ante esta imbecilidad). Algunos, como Hawking, intentaron salvar esta intromisión cristiana en la cosmología (Recordemos quién fue La maittre) diciendo que el unvierso, al más puro estilo estoico, puede experimentar un desarrollo infinito.

Sin embargo, otra cosa es que, esta visión que he esbozado, muy superficilamente, no contradiga ninguna ley actualmente aceptada y que en cierto modo, el mundillo científico lo acatara sin problemas desde, mínimo, Dirac. Pero en el fondo se resisten a acabar de ser consecuentes con lo que experimentan, y se pierden con sus datos empíricos.

Además, desde mi parece en ciencias se puede abanzar más estudiando la psicología humana, o sea, el cómo construimos los conceptos con los cuales intentamos esquematizar el mundo de tal forma que nos parezca comprensible y provechoso, antes que mirando las estrellas. Pero es una vieja creencia la de pensar que la Verdad está en los cielos.

Por cierto, a mi entender la ciencia es una religión, en el siguiente sentido: tiene sus criterios para validar si una opinión es valida o no (detrás de la historia de la ciencia hay mucha moral), y estos criterios son aplicados por comisiones de sabios o tribunales. Y lo más importante, la ciencia es capaz de religar hombres de condiciones distintas bajo una misma visión de la vida y la realidad.

Lo que sucede es que durante milenios, desgraciadamente, la religión, como la metafísica, ha estado en manos de auténticos degenerados cuyos criterios de validación de las opiniones humanas atentaban contra la naturaleza o sea, contra cuanto vivimos y experimentamos.

Para mi, la ciencia no sólo es una religión, sino que no debe tener miedo a actuar como tal: como un árbol que cobige a la humanidad en nombre de la naturaleza, la experiencia, lo físico. Durante siglos la religión ha sido todo lo contrario: una ciencia que incitaba a despreciar lo físico y natural en pos de una vida fantasmagórica.

Saludos a todos.

Carlos Suchowolski dijo...

Estrictamente, religión y ciencia intentan nombrar cosas distintas y para muchos opuestas. No obstante, ambas se originan en las mismas pretenciones existenciales, ambas van más allá de los términos en que se fundan,ambas proveen a sus miembros de una función social, etc. Que la ciencia contenga unos métodos más útiles para darle al hombre potencias adaptativas más eficaces es otra cosa. Pero no olvides, José Luis, la "religión" científica de Compte, que es a lo que llegó. Lo bueno de la ciencia a mi criterio es que pone de relieve las regularidades y las enlaza causalmente en una narración que nos permite guiarnos dentro... je... de los límites definidos por elimaginario social dominante, que es "lo primero" después del puro instinto de supervivencia y dominación.

¿Habeis leído a Feyerabend? No coincido con él en todo pero sí en que aporta un enfoque crítico que se debe recuperar. Y no digamos Nietzsche (el contraracionalista par excelence).

Pero es difícil agotar este tema cuyas confusiones vienen a mi juicio del confundir lo formal con lo real (dicho con un brochazo gordo)

Un saludo.

José Luis Ferreira dijo...

Por ese mismo argumento podéis decir que todo es religión, todo moda, todo fútbol, todo lo que sea. Con esto no estamos diciendo nada relevante acerca de la ciencia y lo que la distingue de otras actividades humanas, nada de la religión y lo que la distingue, nada de la moda y lo que la distingue,...

Feyerabend puso sobre la mesa unas trampas dialécticas (al estilo Zenón de Elea) que lo único que dicen es "a ver si eres tan listo y sabes dónde está la trampa de mi argumentación". Uno puede entretenerse en estos juegos o seguir adelante (o ambas cosas).

Los científicos no necesitan creer en los átomos (no sé muy bien qué significado le podemos dar a esta expresión.) Los científicos han encontrado que un determinado modelo físico-matemático es capaz de una precisión incomparablemente mejor que otros alternativos a la hora de interactuar con la realidad, y en ese modelo hay estructuras que se llaman átomos.

Carlos Suchowolski dijo...

Re-pi-to:

"Estrictamente, religión y ciencia intentan nombrar cosas distintas y para muchos opuestas. No obstante, ambas se originan en las mismas pretenciones existenciales, ambas van más allá de los términos en que se fundan,ambas proveen a sus miembros de una función social, etc."

"Cosas distintas",claro, pero como distintas son entre sí un taburete y una silla, un animal y un hombre, y no como "verdad" y "mentira".

Luego... ya puede venir un análisis más fino y riguroso de las similitudes y las diferencias.

¡Ah, véase incluso el uso social que se da a cada cosa... y hasta qué punto produjo... "sacerdotes"!

José Luis Ferreira dijo...

Todas las actividades humanas tendrán rasgos similares y rasgos distintos. Fijarse en lo que son iguales no siempre da una idea clara de lo que las distingue. Religión y ciencia quieren respuestas, en eso son iguales. La primera las busca de manera descuidada, la segunda de manera cuidadosa. ¿A qué insistir en lo primero, si lo que importa es lo segundo?

Y en eso he concedido mucho a la religión. No creo que quiera demasiadas respuestas, ni que las busque, siquiera de manera descuidada. En general, claro, habrá religiones y religiones.