domingo, 11 de octubre de 2009

La importancia del sexo



Seguramente fuera Foucault, en los años 70, quién hablara sobre el sexo de forma más incisiva en su "La historia de la sexualidad". Su homosexualidad le dio pie a que se tomara muy a pecho semejante problema, por lo común tan pasado por alto; a saber: ¿por qué se le da tanta importancia al sexo, ya para bien y para mal, en nuestras vidas? Y el francés concluyó que el sexo es un mito usado por las estructuras de poder para con él dominar al pueblo ¡Las estructuras de poder quieren que la gente hable constantemente de sexo, se preocupe por el sexo, dispute por el sexo, y con ello pretenden controlarlos y dominarlos!
Visto así el mito del sexo me recuerda mucho al mito de la felicidad. Ya no vemos al sexo y la felicidad como Ideales, o sea, realitatis, sino como humo de color, como ficción humana... ¿Qué conlleva todo ello?

3 comentarios:

Aldape dijo...

el sexo gran medicina con esto se resume jeje, echale un vistazo a mi blog. adios

¿Lesbiana? dijo...

Voy a plantear bien mi pocisión desde el principio: creo que el cristianismo es una de las peores cosas que le sucedió a la humanidad. No sólo tomó cosas muy buenas y las mediocrizó (filosofía, fechas paganas) para luego ridiculizarlas sino que, y esto es más grave, por medio de sus mecanismos de culpa y sus enunciados respecto de lo mal que está el cuerpo hace mierda la psiquis humana. Y lo digo por experiencia, fui a colegio católico toda mi vida y tengo muchos conocidos muy católicos.

Y bueno, no dejemos de lado que es super machista. Porque es la mujer la que tienta al hombre. Eso y mil cosas más.

En fin, quería opinar, pero tampoco mucho porque realmente creo que es un tema de mierda.

Un saludo!

pd: me siento halagada por lo que decís en mi blog

Carlos Suchowolski dijo...

En general, los debates de hoy en día eluden cada vez más las referencias genealógicas. ¿Tal vez porque de esta forma sobreviven (los debates) como puro espectáculo? Pareces sugerirlo ("humo de colr", "ficción humana"...). Como tales, se "desconectan" (se fuerza su desconexión) de las necesidades que los originaron y de sus sucesivas manipulaciones oportunistas para uso de los discursos... y eso los hace "puros", "divinos", etc., mínimmente "animales". El sexo es el "asunto" por excelencia para tales fines: deja de ser sexo para ser un "objeto de debate". Ídem la "cuestión del aborto" o la de "la muerte", y demás asuntos relacionados a unas cosas y a otras.
Todo se calma cuando se reduce a componentes de La Razón...
¿No?
Un abrazo.