lunes, 5 de octubre de 2009

Del saberse callar

Un hombre sin secretos es un hombre sin tesoros, sin grandeza, sin reino propio. Cuando hablamos nos vulgarizamos ¡Y según con quienes charlemos hacemos algo más: nos entontecemos, nos volvemos imbéciles, nos ensuciamos! Hay que vigilar con las compañías -No todo el mundo saca lo mejor de nosotros, sino lo contrario.

Los que mandan, los que dirigen, los que llevan en sus manos el futuro de alguna empresa, saben callarse ¡Incluso cuando hablan esconden! Nadie más que ellos adivina hacia donde se encauzan todas las cosas; mientras tanto dan órdenes variadas, a veces contradictorias y específicas a sus subordinados, los cuales se ven incapaces de percatarse hacia donde se 'dirige' el Todo ¡Y precisamente por ello son útiles!



5 comentarios:

Vergónides de Coock dijo...

Hahahahahaha que gracioso tu primer párrafo, el que se muestra completo frente a los demás es un idiota. Suerte.

Gabriel Otero dijo...

RDC:

Tienes razón ¿para qué hablar cuando no se tiene algo que decir?.

Saludos
GO

Criteri dijo...

Bentrobat. Es sorprenent les vegades que em vaig trobant amb aquestes Casualitats - algunes les apunto en un tag-. Hores abans de llegir-te llegeixo això de Balmes:

"Meditaba con la cabeza envuelta en el manteo. Buscaba así, la más absoluta OSCURIDAD, el más absoluto SILENCIO a su alrededor. Confesó algunas veces que mientras meditaba de tal guisa, su cabeza hervía, luego se calmaba, por fin hervía de nuevo. El primer hervor le proporcionaba agudeza de ideas, el último le traía estas mismas ideas ordenadas y metodizadas. Entonces sacaba la cabeza de su cárcel y seguía estudiando"

He fet i t'he inclòs a la llista d'enllaços on acabava d'escriure que "no són jo peró hi tinc un fil de connexió".

Ho tenim tot: silenci, foscor i misteri.

¿Lesbiana? dijo...

Coincido con vos!. Creo que lo que nos atrae siempre tiene algo de misterio, y muchas veces se le va la magia cuando logramos comprenderlo entero. Mi viejo siempre dice un proverbio árabe: uno es dueño de sus palabras y esclavo de sus silencios. Yo agregaría que uno es esclavo, muchas veces, de lo que puede comprender.

Eme dijo...

Dicen por ahi que los caballeros no tienen memoria*

saludos*