domingo, 15 de marzo de 2009

Victòria contra el Calella

Dissabte passat, tot sopant, L'Edim em recriminà el fet que ja no comentés els nostres resultats de bàsquet. Bé, a títol d'informació diré que avui hem guanyat al Calella de Mar -a casa seva- d'una diferència de 25 o 30 punts. Jo no he estat especialment fi en atac, però sí en defensa.

Portem ja un parell de mesos passant-nos ho bé jugant; estem més relaxats, ens coneixem millor dins la pista i encara que, físicament, hàgim baixat una mica el to perquè entrenem poc, esbandim els rivals (la setmana passada vàrem guanyar de 45 punts de diferència). Certament, no hi ha un muscle més potent que el coco: quan practiques una activitat qualsevol amb una predisposició mental feliç tot surt rodat. I difícilment hi ha res més nefast que patir un bloqueig mental.

En fi, el Calella només ens ha aguantat mitja part, llavors han abandonat completament el partit.

La setmana que ve toca el Santa Eugènia a casa nostra a les 19.00h.

viernes, 13 de marzo de 2009

¿Cómo afectamos al mundo?

Ayer estuve "casi" todo el dia charlando con Laia. Por un rato hablamos sobre ciertos problemas típicos de filosofía de la mente y la neurociencia. Y precisamente, entre el martes y el miércoles, yo había esbozado algunos apuntes al respecto, después de que me sobresaltaran ciertas ideas.
El problema, como es bien sabido, dice a grosso modo: ¿cómo se relacionan nuestros estados mentales con el mundo que nos rodea? Recordemos que este dilema lo abre Descartes en el s.XVII, pero aún neurobiólogos, como Antonio Damasio, están enfrascados en el enigma intentando hallar una salida. Ignoran, ciertamente, que en filosofía ya Nietzsche lo cierra cuando nos dice: el mundo es voluntad de poder y nada más. Pero los científicos aún no se han enterado de la "Buenanueva".
En fin, hablando sobre estos temas de primer orden salió el trabajo de Masaru Emoto, un tipo que dice asegurar que nuestros estados mentales pueden afectar la estructura del agua cuando ésta se congela. Ciertamente Masaru no ha satisfecho a ningún científico, aunque sí ha satisfecho a su hambriento bolsillo (Vende "agua emotiva" a 140 € la botella). Entre otras cosas, afirma que ante emociones positivas el agua cristaliza formando figuras simétricas, como hexágonos, mientras que ante emociones negativas se congela de forma desestructurada.
Desde hace milenios los hombres creemos que nuestros estados emocionales (nuestros sentimintos, voliciones y emociones) pueden transmitirse al mundo y transformarlo ¿No proviene de aquí la tendencia a rezar ante las desgracias? ¿No creemos, al rezar o al formular una oración 'mágica incluso una poesía, que nuestros deseos y voliciones pueden afectar los acontecimientos que nos rodean para que nos favorezcan? Sin embargo, me pregunto con el máximo de sorpresa: ¿qué hay aquí de efectivo? Es decir, ¿en qué medida mis emociones y voliciones pueden afectar al mundo, o sea, a lo que yo veo como 'fuera de mi'?

Eh aquí, pues, otro tema virgen e inexplorado esperando ser conquistado. De momento, sólo se han atrevido a penetrarlo los brujos y cantamañanas.

martes, 10 de marzo de 2009

Fanatismo y tolerancia

Ver con envidia, miedo y agresión toda manifestación contraria. No detectar ni degustar los matices y agudezas, más bien reaccionar de forma incondicional. Creer que la propia vida pende, peligrosamente, de una idea, de una cosa, de un factor. Sentirse apasionado y vivo por el mero hecho de defender a ultranza algo dado.

Si estudiamos a los fanáticos de cualquier índole nos daremos cuenta que el fanatismo sencillamente refleja la falta de pasión, de vigor, de ímpetu; el fanático cree, puesto que así lo siente, que la idea o la palabra que defiende le insufla la pasión y la fuerza que, ciertamente, echa en falta. En este sentido para el fanático sus ideas, sus símbolos, sus 'leiv motives' son una forma de doparse emocionalmente.

La gente ordinaria, que se cultiva leyendo periódicos y escuchando la radio, creen que el fanatismo = agresión y violencia. Pero esto no es cierto. Precisamente los no fanáticos son los grandes desctructores. Lo que sucede es que la destrucción y la agresión del fanático resulta sintomática de impotencia, debilidad y por tanto, barbarie. El fanático no busca la victoria, el dominio y la conquista sobre los demás, sino su exterminio.

No pocas veces, los idiotas creen que quienes no respetan sus opiniones son, por ello, fanáticos. Dudemos de este prejuicio tan arraigado. Precisamente, un síntoma de no fanatismo es menospreciar las opiniones, incluso reírse, pisotearlas, satirizarlas... Y eso es una muestra, siempre, de crueldad y violencia.

Cuando nos dicen que nuestra sociedad es tolerante y prima la libertad de expresión, hay que analizar eso: ¿Esta tolerancia de nuestra sociedad refleja una actitud de potencia y autoconfianza o refleja, más bien, el miedo, la debilidad y por consiguiente, la cobardía?
Se puede ser tolerante por amor a combatir lo que a uno le contraría o bien, se puede ser tolerante por miedo a no ser tolerado. Éste segundo caso de conciencia parece típico de todos los fanáticos de la tolerancia. Y en nuestra sociedad tales apologetas abundan... y encima se llaman a sí mismos los buenos.

lunes, 9 de marzo de 2009

Roma y fiesta pagana

Paski me ha enviado algunas fotos que nos hicimos en carnaval. Fuimos invitados en una de esas fiestas privadas de Barcelona en donde, a decir verdad, no te encuentras con "mala" gente.

Aquí estamos algunos de los que íbamos: Paski y Gouns de guardia pretoriana, yo de Julio César y Nuria de... bueno, se puso algo para disfrazarse:



domingo, 8 de marzo de 2009

Individualismo

Hace días que le doy vueltas: escribir un ensayo sobre el individualismo actual. Pero me da mucho palo. Y además, a quien le importa eso?

Puntos a tratar:

1) El cambio de paradigma del s.XIX y primera mitad del s.XX con respecto a la actualidad: el individuo veía la sociedad como el mayor enemigo para llegar a realizarse, es decir, para vivir con dignidad, para llegar a ser sí mismo, para sentirse un ser humano. Marx, Freud o Sartre, quien dijo "El infierno son los demás", fueron los grandes representantes ideológicos y 'literarios' de este movimiento. Actualmente, EE.UU con su democracia y su neoliberalismo ha sabido cambiar la ideología: ahora el mismo individuo es el responsable de su propio éxito o fracaso: si crees que tu vida no es digna se debe a que no has trabajado lo bastante, es decir, porque no te lo mereces. El individuo actual no ve ya a la sociedad como la principal causa de sus frustraciones, sino a sí mismo ¿Efectos? Principalmente, aumento de la presión sobre nuestra conciencia y por tanto, en paralelo, aumento de los mecanismos de apaciguamiento de los instintos al volverse, éstos, sumamente fieros.

2) El auge de los manuales de autoayuda, de búsqueda del éxito personal, etc. reflejan el individualismo de nuestra sociedad. El individuo aparece como amo y esclavo de sí mismo.

3) El aumento del individualismo incrementa la superstición: cada cual busca su propia visión de sí mismo y por consiguiente, del mundo. Se rompen con rapidez los regionalismos y sectarismos de todo tipo... Aparece el homo eclecticus: le gustan múltiples ideas distintas incluso contradictorias; la contradicción se erige como señal de buen criterio! Con motivo, no se casa con nada, adora lo diferente, lo nuevo, especialmente, el contraste. Le gusta disfrazarse de todas las modas, mezclarlas y volverlas personales.

4) Aumenta de forma inquientante el sentimiento de fugacidad. Todo se vuelve sumamente incierto, borroso e inestable. Cada vez se proyectan menos las fuerzas más allá del día a día.

5) Desaparece la idea tradicional de comunidad, mientras ésta se entiende , cada vez más, como una empresa humana constituida sobre los intereses de los individuos que la integran. Tras eso no se ve mucho más.

6) El individuo no sólo se vuelve cómico al acostumbrarse a representar múltiples papeles, sino que toma consciencia de su comedia: en una situación actúa de una forma, en otra de otra, etc. Y precisamente persigue y necesita ser mejor cómico ante el alúd de múltiples situaciones que le pueden acontecer.

En fin. Estos son algunos puntos.

viernes, 6 de marzo de 2009

El Mundo como voluntad y representación

Kant fue uno de los artífices de la muerte de la metafísica -La metafísica no puede ser nunca una ciencia, puesto que así lo demuestra la ciencia transcendental- Exclamó.

Schopenhauer, que se llamó a sí mismo 'Heredero de Kant' replanteó el esquema filosófico del viejo profesor diciendo -La metafísica es un objeto de conocemiento más alto que la ciencia mecánica-. En verdad, se le debe a Schopenhauer el gusto contemporáneo por dar explicaciones cosmológicas. Einstein mismo encontró en Schopenhauer una excusa para pensar la ciencia en grande. Y a partir de Einstein se busca la teoría del Todo.

jueves, 26 de febrero de 2009

Amor y dolor

¿Es verdad que "por amor somos capaces de sufrir los más grandes tormentos"?