lunes, 29 de marzo de 2021

Bitcoin vs. socialismo (V) El surgimiento de una nueva élite.

Ver índice de esta serie

El pensamiento moderno, asentado sobre los ideales metafísicos de la ilustración -libertad, igualdad y fraternidad-, se ha impuesto sobre las consciencias occidentales a lo largo de los últimos 300 años de forma variopinta, pero con una esperanza y una promesa singular: el progreso de la humanidad hacia dicho Ideal. ¿Y cuantos sacrificios y recursos se han destinado durante estos siglos ha semejante objetivo vital?

La apertura como historia del progreso, por Ian Vásquez | OPINION | EL  COMERCIO PERÚ

Locke (liberalismo o socialismo práctico de pactos), Spinoza (democracia teocrática o socialismo racional), Robert Owen (socialismo utópico), Hegel (socialismo conservador o histórico),  Marx (comunismo o socialismo teórico), Bakunin (anarquismo, o socialismo voluntario), etc. 

En efecto, todas estas corrientes socializadoras modernas nadan a su manera en el peculiar mar de los ideales ilustrados, y por ello, en última instancia, sueñan al unísono con una humanidad compuesta por "infinitos" individuos sublimes: seres libres, justos, sabios (racionales), igualitarios, buenos y por consiguiente, supuestamente capaces de vivir una vida digna, fraternal y completamente autorresponsable.

Quizás el único movimiento político "reciente" que intentó emanciparse de los ideales ilustrados fue el nacionalsocialismo, o al menos así lo juzgó entusiasmado Heidegger en sus comienzos

Desde una perspectiva histórica no podemos dejar de ver, pues, como esa vieja y medieval fe cristiana en Jesucristo, con su salvación bíblica, se transformó de forma muy natural y fácil -gracias a la ilustración- en una nueva fe, y con ella, en una nueva religión para el populacho alfabetizado moderno: la creencia ciega en el progreso ilustrado de la humanidad

Sí, estamos ante una nueva fe porqué ninguno de los ideales ilustrados resultará jamás factible; como ya reconocía Kant estamos ante puras exigencias humanas, es decir, fantasmagóricos dogmas no sólo invalidables, sino además completamente paradójicos. Pero se toman como verdades irrefutables porque se necesita que sean verdades irrefutables -Menuda falacia lógica nos metieron aquí los ilustrados mientras gallardeaban de racionalidad.

Dime de qué presumes y te diré de qué

Además, cabría sospechar lo mismo que ya apuntó Nietzsche con su lenguaje oracular y reservado a unas pocas inteligencias atrevidas: si estamos ante ideales no factibles, absurdos y por tanto absolutamente irrealizables, ¿acaso no serán sencillamente ideales que van en contra de la vida real, o contra la humanidad como organismo biológico, por más seductores y atractivos que parezcan sobre el papel? Peligrosa e inquietante sospecha ésta, y al alcance de muy pocos.

En efecto, el 99% de la población actual ignora por completo todos estos entresijos del alma occidental moderna, de su evolución psicológica a lo largo de los siglos, mientras toman las ideologías que imperan entre nosotros como "verdades espontáneas", sin más, y de manera sorprendentemente superficial, miope e inocente.  

Solo cabe observarlo como quien observa a un niño pequeño: el populacho no advierte tan siquiera hasta qué punto ha estado domesticado y socializado bajo el embrujo de los ideales ilustrados, a través de un montón de anclajes emocionales y procesos psicológicos específicos que, quizás, algún día cabría ir detallando para un estudio de ingeniería social 

¡Y es así como ha surgido el idealista occidental... y también el pesimista! 

Menuda granja de "idiotas" se ha montado aquí: inocentes alucinados que juzgan tales ideales como verdades en sí por las emociones "sublimes" que les despiertan debido a esa peculiar estructura psicológica suya, forjada por la socialización aplicada con astucia desde su tierna infancia ¡Cuando en realidad  esos ideales son radicalmente absurdos

Sólo algunos se atreven a reconocer tal absurdidad; a reconocer cuánto hay de idiota y necio en todo idealista, para de inmediato derrumbarse en un pesimismo fofo y lamentable, porque aún ese ataque de lucidez y honestidad han tenido una formación psicolgico-emocional de pena. ¿Qué formación? Una formación cristiano/ilustrada(laica): han sido educados en una "pecera de conceptos" absurdos, irreales, abiológicos y por consiguiente, con muy poca experiencia vital. 

Así pues, analizado brevemente esto, cabe destacar como entre los fanáticos del Bitcoin, y las cryptomonedas en general, hay muchísimo idealista. De hecho,  cuando uno se inmiscuye en el peculiar mundo de los freackies informáticos, de los hackers y los tecnofans, percibe por doquier el aroma de los ideales de la ilustración: una quimérica sed de libertad, de igualdad y justicia social. Y sí, cabe reconocer que este idealismo ha mantenido la informática en un estado febril de creación continua, de "revoluciones" constantes, las cuales le van inyectando un peculiar optimismo: la sensación de que la informática nos trae siempre un nuevo estado de cosas mejor que el anterior y por ello, un progreso

Alrededor del Bitcoin también se respira este optimismo desde el inicio.  Pero vale adelantar que es falso, y en el mejor de los casos, mera propaganda. 

Los fans del Bitcoin nos lo venden como el principio de una gran revolución financiera que nos llevará a un tipo de economía sin intermediarios (libre), equitativa (igualitaria y justa) y autorresponsable. Pero no nos dejemos llevar tan fácilmente por los gritos de los entusiastas y analicémoslo fríamente.

¿Implicará Bitcoin un cambio de paradigma financiero? En gran medida sí. Por ejemplo, bien puede representar el principio del fin de la banca como creadora y reguladora monopolística del dinero. Es decir, los bancos pueden ya estar sentenciados a muerte, aunque aún lo ignoren e incluso puedan llegar a malvivir durante un tiempo, como malviven ya las editoriales de libros y los periódicos, antaño omnipotentes en toda sociedad avanzada.

¿Implicará el Bitcoin una economía más equitativa y justa? Ni por asomo. El Bitcoin muy probablemente generará una brutal jerarquía financiera o desigualdad económica (ya lo está haciendo), entre los que dominen y entiendan la tecnología y los que no. Además, dado que el Bitcoin es limitado e inembargable, entonces será imposible que nadie exija e imponga una redistribución de la riqueza a través del Bitcoin, tal y como sucede con el dinero fiat controlado por el estado mediante los bancos. En otras palabras, la recaudación de impuestos no será nada fácil con el Bitcoin, y aún menos el endeudamiento de los estados para pagar sus gastos. De modo que el Bitcoin incentivará una economía sumamente egoísta. ¿Será eso malo? Desde una óptica ilustrada sí, pero como los ideales de la ilustración son absurdos entonces...

El Bitcoin está pensado sólo para gente sumamente independiente, es decir, de por sí ya está enfocado a una cierta élite. Seguramente, ira volviéndose más asequible a las masas a través de distintas aplicaciones intermediarias, pero el Bitcoin exigirá siempre autoresponsabilidad. Y esta independencia es, desde luego, cosa de pocos. No hay que darle muchas más vueltas... ¿o sí?. 

QUÉ ES SER AUTÉNTICO? | lumminiscències

A esta independencia que otorga el Bitcoin a la nueva élite que se está forjando cabe añadirle otro factor importante: dominar el bitcoin (o las cryptomonedas en general) implicará directamente dominar la sociedad con todos sus entramados y recursos productivos, sociales, organizativos, etc. ¿Por qué? Al entender qué son las cryptomonedas se sobrentiende el porqué.

Por consiguiente, con el Bitcoin como paradigma de las cryptomonedas resulta factible preveer una sociedad con una descomunal brecha social, cultural y anímica; una cadena trófica humana cuya cúspide sería esta nueva élite tecno-gestora superindependiente que controlará de forma brutal y directa los recursos del planeta a través de la administración inteligente de las máquinas,  y cuya base sería el resto de la inmensa población que ya no rascaría mucha bola. 

De hecho, habría que ver si a la larga "se permite" que haya una gran masa de población. A fin de cuentas, ¿para qué serviría una inmensa masa de población si no se la puede satisfacer materialmente, y además, tampoco sería necesaria para mantener la sociedad ya como productores, como intermediarios y ni tan siquiera ya como clientes? A lo sumo sólo agotarían recursos que a varias décadas vista parecen limitados y necesarios. 

WWF España 🐼 on Twitter: "La huella ecológica de la humanidad crece:  vivimos como si tuviésemos 1,6 planetas https://t.co/arKJahCe4W… "

Si al final esto fuera así, entonces, quizás hoy nos hallaríamos en el principio del fin de las sociedades de masas.

Instrucciones para después del apocalipsis: Las Piedras de Georgia | Georgia,  Enigmas y misterios, Símbolos illuminati(Piedras de Georgia)

En cualquier caso vale añadir como  esta super élite, muy posiblemente, gozará de una forma de vida difícilmente imaginable para nosotros; con unos retos, proyectos y apreciaciones morales sobre la vida harto distintas a la actual. 

De momento, empero, el mundo crypto va desarrollándose y creciendo, mientras los distintos actores se van posicionando según sus intereses, expectativas y recursos ante este nuevo mundo que eclosiona. 

Eh aquí nuestra encrucijada: vernos ante una nueva oportunidad, una nueva necesidad y una nueva incertidumbre.


Ver índice de esta serie


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

 

 

 

 

 


No hay comentarios: