lunes, 11 de mayo de 2009

El placer como signo de inteligencia

Freud, siguiendo la tradición materialista o positivista desde Hobbes y Spinoza, afirma que el principio de toda psicologia es el principio de Placer. No es la primera vez que hablo de ello.

Freud es superficial y pasa de ver muchas cosas, mientras que se engaña en tantas otras. Primero, los hombres no se mueven buscando el placer (la felicidad) y evitando los padecimientos ¿Por qué? El placer y el dolor no existen sino como meras interpretaciones de nuestros estados fisiológicos ¡Cómo una forma de tomar consciencia de la realidad! Por ejemplo: evitamos hacer ciertas cosas y cuando tomamos consciencia de ello nos preguntamos -¿Por qué lo evitamos?- y nos respondemos a nosotros mismos -Porque me duele-. Aquí hemos interpretado un estado de sensaciones confusas y complejas.

En efecto, el dolor y el placer son propios de animales inteligentes ¡A mayores capacidades interpretativas más refinada se vuelve la capacidad de discernir los actos y las situaciones vividas en términos de dolor y placer! Los hombres más brutos son los menos conscientes del dolor y el placer ¡Se muestras sumamente indiferentes hacia sus propios actos!

Las ideas y las sensaciones de dolor y placer entre los animales inferiores es prácticamente inexistente, y no por eso dejan de moverse, de evolucionar y transformarse. Este hecho refuta la tesis de Freud.

El dolor y el placer para nada son nuestro motor, sino una interpretación de nuestros actos y sensaciones. En razón, una sociedad más inteligente se muestra mucho más sensible y preocupada por el dolor y la felicidad. Pero, ¿implica eso que sea una sociedad mejor?

9 comentarios:

Francisco Chávez dijo...

Hola RCD, difiero contigo. En primer lugar Freud jamás habla de dolor sino de displacer. El displacer es todo aquello que no despierta placer (lo que no necesariamente nos tiene que causar dolor, simplemente es la ausencia de placer). Ahora bien, el placer puede ser físico (satisfacción de necesidades primarias) o psíquico. El principio del placer-displacer del que habla Freud está orientado a un placer físico que con el desarrollo cognitivo y psicosocial de la persona se irá interiorizando (es decir transformando en un placer psíquico), a través de mecanismos de defensa sumamente primitivos como la proyección o la introyección. La proyección se centra displacer; lo que no me gusta lo saco de mí. La introyección implica que lo que me genera placer, lo introduzco completamente en mí sin cuestionarlo. El principio del placer tiene origen de nuestra animalidad y rige en el ello (nuestra parte más primitvia, de donde surgen todas nuestras pulsiones e instintos animales).

Por otro lado, todo animal que cuenta con un sistema nervioso es capaz de sentir placer físico, e incluso de darle una significación cognitiva (a través de un aprendizaje asociativo o incluso un aprendizaje vicario). Definitivamente el placer también lo encontramos en animales no humanos. Incluso ellos disfrutan del placer psíquico. Te invito a leer:

http://zootopy.blogspot.com/2009/03/sexo-animalsolo-instinto-o-tambien.html

Por tanto, la concepción freudiana no es nada errada como tú indicas. Además, el placer no es sinónimo de felicidad (un constructo completamente humano y conformado por procesos metacognitiviso elevados). El placer es una respuesta tan animal como el hombre mismo.
Saludos.

RDC dijo...

Hola Francisco. Me gusta que difieras de mí, especialmente, en este tema; porque, la verdad, yo tengo más que dudas, y por lo que sé, sé poco.

En el fondo, me aparto de Freud por tres aspectos básicos que no tienen nada que ver con lo que he escrito en el post; a saber:

a)Su tesis sobre la religión;

b)Esa conclusión pesimista suya que dice -Es imposible alcanzar la felicidad, aunque sí es posible y aconsejable intentar buscarla a través de tantos métodos como se nos ocurran;

C) Su postura analítica. Eso de la pulsión sexual y la pulsión de destrucción, a mi entender, da mucho que desear.

Por otro lado, en cuanto a lo de que Freud jamás habla de dolor mmm... bueno, ahora no tengo "el malestar de la civilización" de Freud al lado, que es de donde he sacado sus ideas, pero creo que allí sí que se habla, además del displacer (como una forma de consolación), del dolor. Ya lo consultaré.

De todas formas lo más interesante es todo lo que añades a continuación. Yo aquí veo un problema básico: ¿cómo sabes tú que otra persona siente placer? ¿cómo sabes tú que el motor psicológico que mueve a otra persona a actuar instintivamente de una forma u otra es el placer? Imagínate que te llevas a una chica a la cama, hacéis el amor y cuando tú acabas le preguntas -¿Has disfrutado?- Y ella, mientras te sonríe, algo cansada, te asegura que ha sido maravillosos ¿Te está mintiendo? ¿Se está mintiendo a sí misma? En realidad, ¿tú qué sabes de lo que ha sucedido ahí?
Freud, cuando hace sus tesis no se mete 'dentro de la gente' sino que su análisis consite, en exclusivo, en escuchar lo que dicen sus pacientes. De lo que le contaban éstos Freud sacaba sus conclusiones ¡Y este método de estudio es muy peligroso! Porque la gente miente, ya voluntaria ya involuntariamente... especialmente las mujeres.

En cuanto a lo de los animales. Dice schopenhauer, hablando precisamente de lo que cuentan los hombres acerca de sus deseos y sentimientos, que su perro es, de largo, más sincero en sus voliciones que la mayoria de hombres que conoce -La cola de su perro nunca miente; cuando se mueve es porqué el chucho está contento-. Eh aquí lo que interpretan algunos del comportamiento animal, Schopenhauer entre ellos ¿Pero qué 'piensa' el perro? Seguramente no se dé ni cuenta de lo que hace... y mucho menos reflexione demasiado al respecto. Si le preguntáramos al perro si siente placer o dolor al mover la cola, sólo nos diria -Yo qué sé, sólo sé que no puedo dejar de mover la cola-. Cómo cuando uno tiene a su novia desnuda sentada encima.

Lo que quiero decir es que el placer-dolor no me parece el motor de nuestras acciones, de nuestras reacciones, ni, tan siquiera, de nuestros deseos ¡Al menos no es el motor primario! Más bien me parece una interpretación a todo eso... algo a posteriori, superficial, incluso escamoteado de lo que 'allí' sucede ¡A fin de cuentas las ideas del placer y de dolor no son más que un recurso comunicativo! Pero Freud no tiene eso en cuenta. Y creo que es básico.

¡Cuanto depende de la sociedad el definir lo que es placer y lo que es dolor! A fin de cuentas es viviendo en sociedad que nos enseñan a qué tenemos que llamar placer y a qué dolor, además de enseñarnos el valor, el sentido y la función que tiene el placer y el dolor.

Hay que reconocer, en todo caso, que freud da precisamente una definición de placer y además hace una valoración al respecto; por decirlo rápido: el placer es el Yo primario mismo y es lo que busca de por sí todo ser humano. Con lo cual queda estipulado que, haga lo que haga yo voluntaria o instintivamente, eso se deberá a que me da placer ¡Pues vale! Pero eso no demuestra nada ni me explica, realmente, porqué al ver, yo, mi plato favorito delante de mí me se hace la boca agua.

¿Se entiende, luego, que me parezca conveniente cambiar la interpretación al respecto de nuestras voliciones? En el fondo el psicoanálisis me aprece una forma muy refinada de idealismo.

En todo caso, ya me he enrrollado bastante. Nos vemos.

RDC dijo...

Freud en el malestar de la cultura escribe:

"El sufrimiento amenaza por tres lados: por el propio cuerpo que, destinado a la decadencia y a la desintegración, no puede prescindir ni del dolor ni de la angústia como señales de alarma; por el mundo exterior, que puede desencadenar ira contra nosotros con fuerzas poderosísimas, implacables, destructoras; y finalmente por las relaciones con las demás personas. El sufrimiento que proviene de esta fuente, quizás se lo halle más doloroso que cualquier otro; tenemos tendencia a considerar-lo, en cierta forma, como un innecesario añadido, aunque no debería ser menos fatalmente inevitable que el sufrimiento de otra procedencia."

Francisco Chávez dijo...

Hola RCD. Mira, aquí habría que contextualizar. Efectivamente Freud habla de que la cultura genera malestar, teniendo su origen en los albores primitivos, en donde se impusieron restriucciones para consolidar la vida sociedad (para regular los lazos libidinales diría Freud), reprimiendo así las pulsiones del ello.

Sin embargo, en tu entrada expones que según Freud lo más BÁSICO que rige el actuar humano es el placer-dolor. Antes de que la cultura domine "la preligrosa inclinación agresiva del individuo, [...] haciéndolo vigilar por una instancia alojada en su interior" (1), es decir, el superyó; antes de que la cultura sea interiorizada, empezando por nuestros padres, después de resolver (o malresolver) el edipo, surgen en la etapa oral lo que Freud llama las viscicitudes de los dos principios: el principio del placer vs. el principio de realidad, ello vs. yo. Son los primeros principios psíquicos de todo ser humano que tienen la finalidad de distinguir el afuera del adentro (yo del no-yo). Es por esta razón que comentaba que Freud no habla en primera instancia de placer-dolor sino de placer-displacer.

Saludos y gracias por el texto.

(1)Freud, S. (1930/1981) "El malestar en la cultura". Obras Completas. Tomo III. Ensayo CLVII. 4° Ed. Madrid: Biblioteca Nueva.

RDC dijo...

Hola Francisco. Gracias por tus matizaciones.

No voy a discutir para ver quien tiene razón; eso no nos va llevar a ninguna parte, verdad!? Creo, más bien, que será mejor que especifique exáctamente lo que yo quería reformular de la tesis de Freud. Y después de leerme de nuevo el capítulo 2 del 'malestar de la cultura' he hallado el fragmento idóneo que yo, de memoria, quería hacer referencia cuando escribí el post; a saber:

"¿Qué es eso que los humanos mismos, a través de su comportamiento, hacen que se reconozca como finalidad e intención de su vida, qué exigen de eso, qué pretenden conseguir? Es difícil errar la respuesta: aspiran a la felicidad, quieren ser felices y continuar siéndolo. Esta aspiración tiene dos caras, un objetivo positivo y uno de negativo; por un lado quiere la absencia de dolor i de displacer, por otro, la vivencia de sentimietnos de placeres fuertes. En un sentido más restringido del término, 'felicidad' sólo hace referencia a esto último."
Si crees que la traducción no es correcta, agradecería tu puntualización.

De todas formas mi crítica o mi duda hacia Freud reside en el hecho de que teorice sobre el comportamiento humano apoyándose sobre la hipótesis de que los hombres aspiran, sin excepción, a la felicidad, porque luego uno llega a la conclusión que llega Freud, la qual se puede tomar como un absurdo, a saber: la felicidad es inalcanzable. Transcribo lo que dice él mismo al respecto "El programa de llegar a ser felices -que nos viene impuesto por el principio de placer- no se puede cumplir y, no obstante, no está permitido -no, no es posible- abandonar los esfuerzos de aproximarlo de alguna forma a la realización. Para llevarlo a cabo, se pueden emprender caminos diversos: o bien anteponer el contenido positivo de la meta, que es la ganancia de placer, o bien el negativo, que es evitando el displacer. Por ninguno de estos caminos podemos conseguir todo cuanto aspiramos. La felicidad -en el sentido reducido en que es reconocida como posible- es un problema d'economía individual de la líbido."

A mi entender, y en gran parte es lo que quise exponer en el post, una cosa es que el hombre aspire realmente a la felicidad o al placer, como teoriza Freud y otra muy distinta es que el hombre atribuya y justifique sus aspiraciones, sus deseos, sus voliciones a una supuesta felicidad ¡Cómo si la felicidad fuera un tesoro oculto que nadie ha visto y todos buscan desesperados mediante los más diversos mapas de piratas!

En otras palabras, Freud parece hablar de Felicidad como si ésta fuera una especie de idea platónica. La diferencia es, claro está, que Platón exigia que sólo había un camino verdadero que nos llevaba a la felicidad -el Bien absoluto-, mientras Freud dice que, puesto que no podemos llegar a la felicidad absoluta, podemos pretender 'acariciarla' a través de todos los métodos que se nos ocurran.
Repito una vez más, Freud es un idealista ¿Por qué? Porque hace ciencia de las palabras. Hecho es que el psicoanálisis cura más bien poco y simplemente refleja las voliciones y deseos de la gente de su época.

En fin, sólo pretendo plantear la cuestión psicológica desde otras perspectivas.

Saludos. Y encantado de entablar debate con tigo.

RDC dijo...

Quiero añadir un apunte a todo este tema. Al hablar de placer y dolor (o displacer) hay que intentar evitar no caer en el realismo ingenuo.

Nuestras sensacones siempre son verdaderas, esta es mi tesis. Sin embargo,nuestras categorizaciones, nuestros juicios al respecto, nuestras valoraciones son hermenéuticas.
Así pues, ante un cúmulo de sensaciones juzgarlas y valorarlas como dolores y placeres no dependen de las sensaciones mismas, sino de cierta hermeneutica fisiológica.

Pd/ No sé, Marc, si expossat així la meva posició respecte el que 'discutiem' l'altre dia queda més clara.

Francisco Chávez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco Chávez dijo...

Perdón, aquí va de nuevo....


Hola nuevamente RCD jeje. Creo que has dado en el clavo en muchos sentidos. Primero que nada, efectivamente no se trata de ver quien tiene razón como tú, sabiamente, has dicho. Segundo, has expuesto un párrafo importante de "Malestar en la cultura". Admito que la leí hace tiempo y no lo tengo fresco, pero realmente es justificado lo que pones en palabras de Freud. Yo más bien me orienté a su texto de de "Negación" y a fragmentos combinados de otros más que tengo volando por mi mente. Además, no olvidemos, que Freud fue madurando cronológicamente al paralelo que sus teorías, abría que ver fechas para puntualizar (lo que a mi parecer implica cierto ocio así que lo dejaré para otra ocasión).

Finalmente, como bien dices "hace ciencia de las palabras". No puedo estar más de acuerdo. La psicología tiene diversas formar de genera conocimiento: método científico, estudios correlacionales (estadística) y por supuesto, casos clínicos. Este último es el que utiliza Freud y que lo lleva al plano literario (en lo personal, las obras de Freud me parecen una delicia no por su estilo -poco revuelto-, sino por su trasfondo).

En lo que difiero contigo es que yo esto lo veo como una bondad del psicoanálisis y no un problema, es lo que ha humanizado a la psiquiatría, lo que favorece lo subjetivo (elemento controlable pero no eliminable de la ciencia, además de completamente humano). Quizá esto sería entrar en un nuevo debate que he tenido ya con otros críticos del psicoanálisis. Reconozco los errores del psicoanálisis, pero este aspecto "pseudocientífico", si lo quieres ver así, es lo que permitió revolucionar a la psicología.

Me gustaría mucho que leyeras un breve post que escribí(aparentemente una oda al psicoanálisis, pero que en el fondo tien mucha verdad):

http://zootopy.blogspot.com/2009/03/psicoanalisis-y-literatura.html

En cuanto a la poca funcionalidad de la terapia analítica te invito a leer un par de intercambios de comentarios que tuve con otro crítico del psicoanálisis al respecto, que me parecen algo rescatables para esta ocasión:

http://filosofiacomentada.blogspot.com/2009/04/la-necesidad-de-la-revision.html

http://filosofiacomentada.blogspot.com/2009/04/el-divan-es-un-incoveniente-para-el.html

Al contrario, gracias a tí por el interesante debate. Saludos y gracias por manejar posts tan polémicos jeje

RDC dijo...

Estamos de acuerdo con que el psicoanálisis hace ciencia de las palabras. Sin embargo, no estoy del todo en contra de ello; quizás me haya expresado mal. Por tanto, déjame que puntualice: como bien comentas esta metodologia nos puede aportar luz sobre muchos aspectos. Lo que sucede es que hay que ir con mucha cautela con las palabras. ¿Por qué?
No se puede tomar demasiado en serio lo que te cuenta la gente sobre lo que dice que siente, piensa o hace. La mayor de las veces la gente, primero, se engaña a sí misma y luego, cuando pretende ser sincera, engañan a todo el mundo.

En este caso de la felicidad (el placer), creo que la Rochefoucauld dio en el clavo cuando dijo "La gente se preocupa más por aparentar ser feliz que en serlo". ¿Por qué? Porque forma parte de nuestro bagaje cultural suponer y presuponer que la felicidad es lo importante... la meta. Aunque nadie sepa, a ciencia cierta qué es la felicidad en última instancia.

Esta creencia y consideración, en gran parte, parece ser herencia del cristiano-platonismo y su particular disciplina de la vanidad humana.

De todos modos, a ti que te apasiona la psicologia y los recursos humanos te interesará saber que la cuestión primordial en todo lo humano radica, precisamente, en lo que plantea Freud: ¿Qué motiva a los hombres a hacer lo que hacen y no otra cosa? Hallar con la llave a eso es casi como hallar la gallina de los huevos de oro.
Pero para lograrlo, si es que resulta factible, hay que aventurarse en muchos terrenos pantanosos.

Saludos y como dice Ovidio "Nimitur in vetitum".