miércoles, 21 de octubre de 2009

Platón

Nunca he aspirado a ser un experto en Platón; la misma palabra "experto" me suena intelectualmente denigrante. Esta falta de aspiración me ha proporcionado la libertad de leerme los textos de Platón que me han venido en gana, cuando me han apetecido. Lo confieso, ni me acuerdo de cuanto he leído sobre el ateniense.

¿Qué no me gusta del estilo literario de Platón? Se dilata demasiado. Prefiero a Heráclito, quien emite sentencia tras sentencia, concisión, como quien esculpe en mármol ¡Herálito te exige reflexionar en cada palabra!


Sin embargo, hay algo que me encanta en Platón, y cuanto más lo trato más lo aprecio: aunque parezca que escriba para idiotizados, quizás por esos  diálogos silogísticos populacheros suyos, para sintonizar con él hay que ser muy grande.

Nada turba más a los eruditos que lo escrito por el propio Platón al final de su vida en la famosa 'Carta séptima', y que ahora recito de memoria: "Lo que en filosofia es serio y auténtico no puede escribirse en papel, puesto que sólo puede imprimerse en el alma".

Muchos eruditos, como digo, andan trastocados con esto -¿Así qué importancia filosófica tienen los diálogos platónicos?- He alertado que se inquietan. Pero que eso les turbe sólo demuestra una cosa, al menos a mi entender: no han entendido nada de tales diálogos ¡Aunque los hayan machacado durante años con sus martillos!

Para mí, lo que nos confiesa Platón resulta obvio, muy natural añadiría; no le veo nada de extraño ni misterioso. Pero hay que aprender a pensar en grande, es decir, hay que poseer una gran pasión. A fin de cuentas, el filósofo, a diferencia del experto erudito, es un hombre de deseos superiores, de gran corazón; es un hombre que simplemente siente más.


lunes, 12 de octubre de 2009

De los principios

Escribe Leonardo da Vinci lo siguiente: "Se llama ciencia al discurso mental que toma su origen en los primeros principios, más allá de los cuales nada puede hallarse que forme parte de ella."

Normalmente la gente entiende por metafísica al discurso mental que habla sobre lo que está más allá de la física, en resumen, lo sobrenatural. Pero esto no parece ser del todo cierto. El término metafísica, si bien es griego, nunca fue usado por los filósofos griegos; Tales, Heráclito, Anaximandro, Pitágoras, Parménides, Demócrito, Meliso, Platón, Aristóteles, Epicuro, los Estoicos, Pirrón, etc. jamás usaron dicho término ¿De dónde surge éste entonces?

En el s.I a.c Andrónico de Rodas recupera los textos perdidos de Aristóteles y los reordena, clasifica y etiqueta a su antojo. Es entonces cuando aparece el término metafísica; y por lo que parece éste se usó para clasificar esos libros de Aristóteles que hablaban sobre la Causa Primera, o sea, Dios.

Cuando estudiamos los filósofos griegos -esos grandes amantes del conocimiento- nos damos cuenta como todos ellos han hecho ciencia: han buscado opiniones sobre política (arte de mandar y organizar una multiplicidad humana en un único cuerpo sólido), sobre el comportamiento de los hombres (ética), sobre el comportamiento de cuanto experimentaban (mecánica), que fueran verdaderas, esto es, irrefutables ¡Buscaban un conocimiento que pudiera imprimirse en mármol y así traspasara impunemente la posteridad!

La cuestión, entonces, resulta evidente: para hacer ciencia se precisa partir de unos principios. Y óbviamente, no hay que ser muy tonto para darse cuenta de que si los principios que articulan una opinión son erróneos entonces, toda cuanto se derive de ellos es falso ¡Cae por su propio peso! Bien pues, los filósofos no sólo se preocupan por las ciencias propiamente, sino que se caracterizan por indagar sobre los principios -¿Cuáles han de ser los principios que sustenten toda nuestras ciencias de forma firme, segura e indudable?- Se preguntaban.

La filosofía es, básicamente, la ciencia de los principios; la lucha por los principios que deben estructurar, regir y dar color a todas nuestras ideas sobre el mundo, sobre nosotros mismos, sobre la vida. Preguntarse el porqué se debe de adoptar un principio y no otro... indagar, experimentar y probar con principios distintos a los habituales, heredados y aprobados por un consenso de sabios :¡Esto es filosofar!

Pero la gente ordinaria, los semicultivados, creen que hacer filosofía es divagar, especular, cháchara mental, puro capricho inútil del espíritu. Bien, por eso son gente ordinaria, inferior y semicultivada ¡No se enteran de nada! Y todo cuanto tocan, todo sobre cuanto opinan ,se pudre, decae y enferma.

La filosofía dirige el destino de los hombres, en silencio, a oscuras, en el anonimato... ¡La filosofía es la parte más inconsciente de una civilización! Y sin embargo ella es la que suele tomar mayor consciencia de la civilización en cuestión.

Sí, menuda paradoja tenemos aquí.

domingo, 11 de octubre de 2009

La importancia del sexo



Seguramente fuera Foucault, en los años 70, quién hablara sobre el sexo de forma más incisiva en su "La historia de la sexualidad". Su homosexualidad le dio pie a que se tomara muy a pecho semejante problema, por lo común tan pasado por alto; a saber: ¿por qué se le da tanta importancia al sexo, ya para bien y para mal, en nuestras vidas? Y el francés concluyó que el sexo es un mito usado por las estructuras de poder para con él dominar al pueblo ¡Las estructuras de poder quieren que la gente hable constantemente de sexo, se preocupe por el sexo, dispute por el sexo, y con ello pretenden controlarlos y dominarlos!
Visto así el mito del sexo me recuerda mucho al mito de la felicidad. Ya no vemos al sexo y la felicidad como Ideales, o sea, realitatis, sino como humo de color, como ficción humana... ¿Qué conlleva todo ello?

lunes, 5 de octubre de 2009

Del saberse callar

Un hombre sin secretos es un hombre sin tesoros, sin grandeza, sin reino propio. Cuando hablamos nos vulgarizamos ¡Y según con quienes charlemos hacemos algo más: nos entontecemos, nos volvemos imbéciles, nos ensuciamos! Hay que vigilar con las compañías -No todo el mundo saca lo mejor de nosotros, sino lo contrario.

Los que mandan, los que dirigen, los que llevan en sus manos el futuro de alguna empresa, saben callarse ¡Incluso cuando hablan esconden! Nadie más que ellos adivina hacia donde se encauzan todas las cosas; mientras tanto dan órdenes variadas, a veces contradictorias y específicas a sus subordinados, los cuales se ven incapaces de percatarse hacia donde se 'dirige' el Todo ¡Y precisamente por ello son útiles!



lunes, 28 de septiembre de 2009

La defensa de Sócrates

Carlos tiene razón, al menos os podría haber dado señales de vida. Seguramente haya varios motivos para explicar tan larga ausencia... Aunque ninguno serio y relevante. Sin embargo, puedo deciros, amigos, que este 'letargo' no ha sido en vano.

Puestos ya, os contaré alguna cosa. Ayer releí ese brevísimo texto titulado "La defensa de Sócrates", escrito por Platón y en el cual se recrea la supuesta defensa que Sócrates esgrimió delante de sus conciudadanos ante los cargos de ateísmo y de pervertir a la juventud -A pocos les quedan bien estos cargos.

Sobre la denuncia de ateísmo queda claro cuan infundada resulta ser ésta ¡El viejo dialéctico cree en los Dioses como el que más! De hecho, cree que su misión mayéutica se debe, precisamente, a una orden directa de la divinidad.

Sobre la denuncia de corromper a la juventud hay más confusión ¡Y así lo admite el propio Sócrates! Vayamos por partes:
El sabio ateniense observa cómo sus conciudadanos se han corrompido ¡En el sentido literal del término! La heroica generación de Esquilo que se había sacrificado en tromba para la libertad de la democracia ateniense era ya sólo un recuerdo del pasado, mientras que las nuevas "levas" parecen ser espíritus mucho más débiles ¡Quieren vivir y gozar de la vida a toda costa! Y en razón, esa gente se caracteriza por ser sumamente egoista, manipulable, rastrera, influenciable ¡Siempre prestando oídos a quienes puedan serles útiles al momento! Esta nueva actitud, pues, alertaba haber perdido ese carácter duro, firme, intransigente que había guiado a las generaciones anteriores en la construcción del imperio ateniense a costa de luchas, sacrificios y sangre... mucha sangre.

Cabe decir, que esta enfermedad de la voluntad que se sabe incapaz de dureza, firmeza y sacrificio, incapaz, además, de tomar distancias y objetividad con nada, y por tanto, de mostrarse autónoma, no es culpa de Sócrates ¡Sócrates simplemente la diagnostica, la intuye, la denuncia! Eh aquí el don de Sócrates: oler la podredumbre y la corrupción que sufre la voluntad ateniense enmoheciendo todas las calles ¡Sócrates denuncia el Carpe Diem y el apego a la vida que ciega a sus conciudadanos echando a perder esa gran construcción que se llama Atenas! Esto, texto en mano, resulta clarísimo.

Lo que hace Sócrates, entonces, es buscar un remedio a esta desmembración ateniense. Y cree hallar la solución en la filosofía, es decir, en la verdad: sólo la verdad hace bueno al hombre, y sólo el hombre bueno es virtuoso, o sea, de voluntad firme, autónoma y fuerte. Por eso Sócrates se pasa el día instigando a los denomidados sabios y los cuales se dedican precisamente a educar y formar a las nuevas generaciones de atenienses ¡Quiere descubrir si estos sabios son realmente sabios y por tanto si son capaces de enmendar la situación! Sin embargo descubre que nadie es sabio, es decir, que todo el mundo está corrompido al ser incapaz de conocer la verdad. Y es que al entender de Sócrates siendo uno ignorante se ve incapaz de actuar correctamente y por tanto, de ser bueno. Es decir, si un hombre no es sabio, no puede hacer las cosas bien y por tanto, ni puede ser feliz ni hacer feliz a nadie.

Estos silogismos sumieron a Sócrates en una frustración profunda, que podríamos resumir vulgarmente diciendo: -La vida es una mierda- y que el propio Sócrates reconoció al decir: "Sea lo que sea la muerte ésta nos depara mejores cosas que la vida, porque si la muerte es la pérdida de consciencia, tal y como ocurre en muchos de nuestros sueños que al dormir no nos enteramos de estar durmiendo, entonces vale afirmar que la muerte es una situación mucho más agradable que la vida despierta con todas sus intrigas, falsedades, injusticias e ignorancias. Y si la muerte es un viaje a otra vida, siendo entonces nuestra alma inmortal no hay nada que temer ni que perder." No en vano, Sócrates fue quien buscó su propia muerte, pues de esta vida de ignorancia no esperaba nada sino dolor, injusticias y mentiras.

Visto así, cabe decir que también Sócrates contribuyó en ese proceso de degeneración que sufría el pueblo ateniense. Afirmar que para curarse los hombres más aptos de Atenas, los aristócratas como Platón por ejemplo, debían desprenderse y descuidarse de sus asuntos personales, de sus utilidades mundanas y buscar la verdad pura y desnuda porque sin ésta no es posible alcanzar la virtud, o sea, la voluntad fuerte, próspera y libre, hizo que los atenienses se volvieran más idiotas ¡Y el mismo Platón lo demuestra!

Platón, que por su abolengo y rango estaba destinado a reorganizar y liderar de nuevo Atenas para con ello, volverla de nuevo fuerte y dominadora, acabó predicando el mundo de las ideas, lo ingrata que es la vida mundana y dando pie a que los sabios, durante milenios, consideraran nuestra vida un sueño, una apariencia, algo imperfecto.

Sí, Sócrates había corrompido a los jóvenes atenienses, especialmetne al divino Platón.


Ciertamente no hay nada peor para una enfermedad que una mala medicina.

viernes, 26 de junio de 2009

A Tagore


En general la poesía me aburre... Pero Rabindranath Tagore es, junto a otros poetas como Ovidio o Nietzsche, la gran excepción. Cuantas veces he leído y releído sus obras ante el placer, el profundo placer, que sus versos saben regalar sin miramientos... ¡Pues todo placer exige repetir y eternidad!

A veces, empero, Tagore es incluso demasiado puro, demasiado etéreo, demasiado femenino para mi gusto. Lo leo y pienso -Vaya, soy un bruto-. Ovidio Y Nietzsche, quizás se atengan más a mi temperamento, pero esta feminización, esta perfección y bondad en su verbo, le da un toque exótico a Tagore encantador... ¡Tan irresistiblemente encantador y delicado!

"Qué pequeña eres brizna de hierba. Sí, pero tengo toda la Tierra a mis pies" Para sentir eso hay que tener las manos muy finas.

El día que descubrí casualmente a Tagore, con su Lipika, será siempre recordado.

Poder

El poder de un organismo, especialmente el ser humano, se manifiesta en su capacidad de elección. Cuanto más selectivos nos volvemos más poder mostramos ¡Y eso es un peligro!

jueves, 25 de junio de 2009

Apología a la ignorancia y la oscuridad

Si el sol nunca se poniera no conoceríamos las estrellas

Ser amo

Excita sus deseos y te serán fieles.

Con la espada contra la pared

Odio escribir.... pero no puedo callar

miércoles, 17 de junio de 2009

Genealogía de los conceptos


Hace ya dos o tres años escribí un ensayo sobre el origen y la evolución de ciertos conceptos científicos, como espacio, tiempo, causalidad, simultaneidad, entidad física o energía.

Aunque ese ensayo fuera sólo eso, un esbozo y una tentativa, me parece crucial desarrollar un estudio semejante ¡Aún mucha gente cree que los conceptos nos vienen dados! Recuerdo que escuché una vez un profesor de ingeniería decir -Energía es energía-. Y luego se preguntan por qué la gente pasa de cursar este tipo de carreras.

En fin, precisamente uno de los conceptos a mi saber más intrigantes es éste, el de energía, que aparece por primera vez en Aristóteles y que, aún a día de hoy, parece susceptible de evolución y cambio.

Quizás de aquí salga una nueva ciencia ¿Qué tipo de nombre podríamos ponerle?

martes, 16 de junio de 2009

Mundo interior

Todo el mundo sabe que el cristianismo se forja sobre la idea que existe un mundo interior -El reino de Dios-. Un sentimiento, éste, harto tardío en la historia del pensamiento humano.



Fue San agustín (s.V d.c) quién habló más claro al respecto "No salgas a fuera, vuélvete a ti mismo; la verdad habita en el hombre interior" ¿Por qué predicaba eso San Agustí
n? No podía soportar la physis, la naturaleza, o sea, hablando literalmente no soportaba cuanto fluctúa, se transforma, se mezcla y deviene. Entendía que en donde hay transformación y cambio no se puede extraer ninguna opinión científica, en la medida que una opinión científica, y por tanto verdadera, es aquella que no admite duda, revisión ni corrección -¡La verdad ha de ser eterna!- Exclamaba.

En este sentido, San Agustín afirmaba que el mundo exterior, o mundo físico, era el mal, pues era fuente de errores, falacias, mitos, en fin, opiniones corregibles, mudables y revisables ¡En el mundo físico no hay nada fijo, seguro y eterno... es un continuo ahogarse!


-¿Donde es la verdad?- Se preguntó entonces, y la respuesta fue: -Dentro de mí; la fe y la razón me proporcionan las verdades eternas-. Cierto es que la vida de los mártires cristianos fueron expuestas como ejemplos de su teoría: por más brutalidades que hubieran sufrido los cuerpos de esos 'santos' su verdad interior, su fe en la palabra de Cristo, había quedado inalterada e insobornable. En cambio, la realidad exterior y mundana era corrupta y corpórea (en latín ambos términos comparten la misma raíz, y corpore significaba cadáver)... estaba destinada a perecer ¡Cómo la eterna Roma! Ciertamente San Agustín vivió la decadencia del imperio, con el saqueo de Roma por parte de los bárbaros incluido ¡Cómo no iba a considerar malo un mundo decadente y degenerado! Pero él no era ningún remedio contra la decadencia del imperio, como así bien se presentaba ante las masas romanas deseosas de salvación ante un mundo en caída libre. San Agustín era un síntoma más de esa degeneración que incendiaba occidente.

Bien, pues, con el cristianismo como ciencia oficial de ese enclenque y corrupto imperio romano, empieza una nueva era cuyo sino consistió en cultivar, en exclusivo, la vida interior a costa de despreciar y huir del mundo 'exterior', corporal, físico, fluctuante. Se empezaron a crear monasterios y a pregonar la vida retirada; mientras se encerraba a la bestia humana en sí misma a través del desprecio hacia todo lo físico, todo lo violento, todo lo que vitaliza y enerba al cuerpo ¡Se metió a la bestia humana en una jaula! Y entonces, se dijo... ahora el ser humano es bueno y sabio, pues disfruta en exclusivo de su mundo interior.

Y ante este panorama entra en acción Descartes y sus tres sustancias: la interior o espiritual, la material o exterior y la divina ¿Qué son para Descartes el mundo interior y el mundo exterior? No tienen nada que ver con lo que había dicho San Agustín ¡Y sin embargo parecía algo parejo! Descartes, como si fuera un Ulysses, creó el más imponente de los caballos de Troya jamás vistos en la historia del pensamiento. Sabía que si no hablaba de alma y cuerpo, como dos sustancias o mundos distintos, ningún círculo cultural cristiano le abriría las puertas.

Descartes dijo: el mundo exterior es, como dice San Agustín, la naturaleza, el mundo físico en cambio permanente; el mundo interior es el de nuestra consciencia. Visto así el esquema era plenamente agustiniano y por tanto, aceptable por cualquier comisión de sabios que juzgara el sistema. Pero entonces Descartes añadió algo asombroso, pura dinamita: sólo percibimos nuestro mundo interior, ¡sólo conocemos de forma inmediata nuestros estados conscientes! Esto implica que ese mundo exterior, físico, en transformación sólo lo podamos deducir de nuestros estados interiores.

Y con semejante astucia Descartes hizo reventar todas las cátedras de teología de Europa, las cuales empezaron a comerse el coco acerca de cómo el mundo interior puede reflejar el mundo exterior. A esta gilipollez lingüística se le ha llamado durante siglos filosofía y si se ha discutido como se ha discutido se debe, simplemente, a que nadie se ha puesto a buscar la evolución y la genealogía de los términos que han entrado en juego.

Pero volvamos a Descartes. El francés también dice que la ciencia reside en el mundo interior; lo que sucede es que, a su entender, el mundo interior es muy distinto al de San Agustín. Aquello cuanto éste último llamaba mal, engaño y error, Descartes lo llama ideas adventicias (percepciones empíricas) y las valora como verdades inmediatas procedentes de un hipotético mundo exterior que desconocemos completamente ¿Se aprecia donde se halla el engaño?

Bien, pues, después de que esos ingleses, burdos y mediocres, -Berkeley, Locke y Hume- trapichearan con el sistema cartesiano salió Kant explicando la mayor de las tonterías imaginables. Kant dijo que el mundo exterior de Descartes es la cosa en sí y como tal nos resulta desconocida. Pero es más, añadió el alemán, si bien Descartes decía que a través de las percepciones empíricas (se llama percepción pq se supone que proviene de un hipotético mundo exterior) podíamos deducir cómo era el mundo exterior de donde procedían nuestras percepciones gracias a la omnipotencia divina, Kant niega que nuestras percepciones nos puedan aclarar nada del mundo exterior, o sea, de la cosa en sí.

Llegados aquí nos encontramos con lo que ya expuse hace un par de días. Y ciertamente hay muchas cosas que decir al respecto, una vez uno 'descubre' toda esta pantomima psicológica que ha dado fundamento a la mecánica occidental; pues recordemos como aún Einstein decía que para hacer ciencia es necesario considerar que existe un mundo interior y un mundo exterior, objetivo y determinado que debe reflejarse, de alguna forma, en el primero.


En fin, nuestra ciencia está infestada de teología e idealismo, de burda psicología. Y encima no pocos paletos de la ciencia tienen la desfachatez de decir que la ciencia no es religión ni cree en cosas indemostrables. Es de risa... con eso sólo demuestran su profunda, profunda ignorancia, no sólo para con la historia de la ciencia sino para consigo mismos.



Immoralidad

Durante siglos mentir ha sido tachado de inmoral -Una conducta reprobable. Pero nosotros hemos cambiado de opinión al respecto. A nuestro entender lo inmoral es no saber mentir.

lunes, 15 de junio de 2009

Más allá de la filosofía


Cuando uno se lee al viejo Kant se da cuenta de que éste no hace propiamente filosofía, sino que pretende ir más allá. Kant pretende hallar una ciencia, que llama ciencia transcendental, a través de la cual se pueda justificar no sólo la ciencia natural, sino la metafísica. Yo he leído a muy poca gente que explique esto con un poco de claridad.

Kant dijo, pues, que según su ciencia transcendental la metafísica no podía considerarse un conocimiento y por tanto, una ciencia natural. La razón de ello radicaba en la expeditiva idea de que el hombre no puede intuir directamente la cosa en sí.

Los idealistas alemanes, herederos de Kant, eliminaron la cosa en sí, o al menos como en Schopenhauer la redefinieron. En base a ello, vieron que la metafísica no sólo podía tratarse como una ciencia, sino como la ciencia suprema capaz de darnos una visón de todo lo que existe y puede existir -¡La ciencia puede alcanzar el absoluto!- Exclamaron con un entusiasmo desbordante. De aquí apareció, a principios del siglo XX el programa logicista de Russell y Hilbert, el cual presuponía que el conocimiento humano debía poderse reducir a una pura tautología tipo A=A.

Hoy en día, que ya nadie cree en la cosa en sí ni en la consciencia transcendental, nos hemos vuelto metafísicos ¡Aunque no lo llamemos con este nombre que sabe carca a nuestros oídos! Salta a la vista, la ciencia actual no teme embarcarse a hacer metafísica, o sea, en hallar el origen del cosmos y la vida.

Sin embargo, como sucede con todas las cosas imberbes, también los físicos pecan de novatos cuando se aventuran en estos terrenos de la metafísica... o la cosmología ¡Ponedle el nombre que queráis!

Se avecina una época de un resurgimiento metafísico, de nuevas explicaciones sobre el todo, la realidad y nosotros mismos. Habrá que ver hasta qué medida somos capaces de superar el pasado ¿Seremos capaces de presentar visiones y explicaciones sobre la vida más potentes que las que han habido hasta la fecha? Para ello sería bueno, de un buen principio, aprender qué dijeron nuestros predecesores al respecto... ¡Y el porqué lo defendieron!

domingo, 14 de junio de 2009

Cansancio

Cuando estamos cansados comenzamos a aprender y mejorar.

jueves, 11 de junio de 2009

Culturismo intelectual


En la Grecia arcaica la gimnasia formaba parte de la preparación del guerrero. Esos griegos llegaron a lucir cuerpos sanos, bellos y fuertes, no por ser unos metrosexuales y unos exhibicionistas, sino por necesidad. En un mundo de guerras o eras fuerte o, en el mejor de los casos, morías... ¡Y en el peor te convertían en esclavo! Esos hombres disciplinaban el cuerpo por amor a la vida, por amor propio, por necesidad y sanas ansias de poder.

Cuando Grecia entró en decadencia y se vulgarizó, el gimnasio pasó a ser un centro de culturismo, de exibicionismo, en fin, de goce del cuerpo, en vez de ser un santuario de preparación y sacrificio para la vida.

Así sucede también con el espíritu y por tanto, con muchos intelectuales: son culturistas intelectuales... decadentes. Su conocimiento no es fruto de la necesidad, el amor propio y el sacrificio vital, sino el exhibicionismo cultural. Ningún chupatintas ha sufrido jamás por el conocimiento ¡Cómo no va a vanalizarlo... incluso cuando le dé importancia! Eso lo dice todo.

martes, 9 de junio de 2009

Muerte animal

¿Son conscientes los animales de la muerte? En la medida que la idea de la muerte aparece en la historia del pensamiento humano como una construcción racional, así la de la causalidad o la del principio de identidad, es posible que la idea de la muerte sea fruto del raciocinio ¿Significa eso que la muerte es una ficción humana?

La felicidad

La felicidad es como la verdad y el dinero: una preocupación del hombre civilizado.

Estado natural

No es cierto que el hombre en estado de naturaleza fuera libre, lo que sucede es que no se lo planteaba.

La idea de libre y esclavo surgen con la civilización

lunes, 8 de junio de 2009

Lógica irracional

A los espíritus inferiores toda lógica superior les sabe irracional... porque no la comprenden, porque les avasalla, porque les machaca sin piedad su pequeño raciocinio de simio.

Las razones más fuertes no se comparten fácilmente y por ello, raramente se muestran como objetivas y comunicables a muchos.

Gimnástica mental

La mente es un músculo y como tal, precisa de calentamiento, estiramientos y una preparación sumamente meditada según las circunstancias antes de ponerse a funcionar a toda máquina. Pero eso lo ignoran todos los centros culturales superiores. En verdad, estos centros son, culturalmente hablando, una salvajada; pero ellos predican todo lo contrario.

Nuestro peligro

Nos sentimos pletóricos, llenos de fuerzas... en nuestro interior una oscura e incógnita presión hierve sin cesar. Es nuestro infierno interior... Eh aquí nuestro peligro: volvernos demoledores, incluso inhumanos ¡Auténticos soles que dejan todo cuanto acarician inerte y yermo con su fuego!

Hay que vigilar con lo seco, degenerado y carcomido... ¡Pues todo eso fácilmente se enciende colérico a nuestro paso!

Porque me lo merezco

Pensémoslo bien, hay tantas razones para justificar que nos merecemos lo que tenemos como que no. Mientras nosotros creemos que realmente nos merecemos lo que tenemos ya porque nos lo hemos ganado ya porque lo estimamos como un derecho propio, quienes nos envidian, incluso odian, apelan o la suerte o a la injustícia.

Libertad

Algunos han empezado a ser libres, a ser sí mismos, cuando atónitos se han dado cuenta que, en verdad, a nadie les importaban sus vidas.

domingo, 7 de junio de 2009

Una mentira

No es cierto que 'in vino veritas', es más, muchas veces resulta completamente falso.

Consejo

No enamorarse jamás por la vista... sin haberla probado.

sábado, 6 de junio de 2009

Predestinación inversa

A costa del post de Carlos me vino en mente una idea curiosa.

De costumbre se considera que la causa siempre precede al efecto ¡Y si en ciertas situaciones fuera al revés! Ciertamente esta idea parece de locos, pero a fin de cuentas la consideración que la causa precede al efecto nace de la idea que el tiempo tiene un sentido bien marcado; idea, ésta, típicamente cristiana (o sea es falsa).

Hitler y Schopenhauer

Hitler afirmaba que en el frente, durante la 1º Guerra Mundial, su "Biblia" personal fue "El Mundo como voluntad y representación", de Schopenhauer. A primera vista, parecería que hay muchas diferencias entre ambos, y así lo exponen no pocos estudiosos del tema. Pero yo tengo mis dudas. Me parece que Hitler sigue a rajatabla los sentimientos shopenhaerianos. ¿Acaso Hitler no hizo lo que hizo por compasión hacia la humanidad? 

Viejos amores

Cuando te reencuentras con viejos amores y viejas obsesiones a veces el tiempo desaparece... el pasado se vuelve presente y te saltas de un plas los pasos previos, mientras descubres matices nuevos ¡La situación adquiere un nuevo e insospechado color!

Dolores de garganta

Después de discutir y luchar por la verdad uno debe callarse un tiempo y reposar ¡La verdad también cansa!

No medias tintas

Mi carácter:
Reflexionar sobre las cosas desde diferentes perspectivas y si después de ello intuyo que algo no me satisface decir no, y ser absolutamente intransigente con la decisión.

Si ante cierta situación me siento indeciso me aparto, espero, desconfío... E intentar vivir las menos situaciones indecisas posibles; eso debilita el criterio propio y la autoconfianza.

Si algo me apasiona digo sí, completamente sí ¡Y hasta las últimas consecuencias! Pues , aunque hierra, también habrá valido la pena.

miércoles, 3 de junio de 2009

Los blogs corrompiendo la cultura

Los blogs son el ágora del s.XXI y para bloggear hay que tener sangre de sofista ¡Eh aquí el gran peligro! Que acabemos siendo unos charlatanes y unos cuentacuentos; que nos volvamos unos blandengues mentales; que sepamos de todo un poco pero que seamos incapaces de profundizar en nada... ¡Como ya les sucedió a los griegos!

Los blogs van a favorecer la decadencia cultural ¿Quien puede dudarlo?

martes, 2 de junio de 2009

Mostrar amor y actuar

No pocas veces nos resulta más fácil mostrar cierto amor y afecto para con quienes, a decir verdad, tampoco deseamos tanto. En estos casos nos resulta fácil actuar y seducir, pues sabemos que nuestros afectos y atenciones para con ese son una especie de atuendo, que en un momento dado podremos sacarnos de encima.

En cambio, muchas veces nos vemos incapaces de mostrar amor y afecto para con quienes sentimos una atracción feroz. Tememos nuestros propios deseos y, para protegernos, actuamos como si esa otra persona no nos afectara para nada ¡Nos mostramos incluso indiferentes!

El colmo llega cuando actuamos como si odiásemos a esa persona, pero porque la deseamos.

El color de la verdad

Sí, la verdad tiene color: el arco iris. Y es que hay verdades de todos los colores.

El poder de juzgar

Como en tantas otras cosas, Jesús mentía también cuando dijo: no juzgues a los demás si no quieres ser juzgado.

Poder juzgar a otros no implica tener que sufrir, luego, sus juicios ¡En la justícia la reciprocidad jamás se presenta como una condición necesaria!

Grandes ideas

Las más potentes ideas raras veces llegan de la mano de escritores malos y pesados. Como todo lo bueno en el mundo, éstas siempre aparecen como asequibles y accesibles a todos, sin realmente serlo -al menos completament.

Cuidar el estilo es una forma de cuidar el pensamiento.

lunes, 1 de junio de 2009

Inteligencia y verdad

Cuanto más listos somos más nos engañamos a nosotros mismos

Juicios analíticos

No existen juicios analíticos, lo que existen, en todo caso, son juicios no contradictorios. Pero estos no son el fundamento de la realidad como se ha creído largamente.

En fin, mediante el análisis no vamos a descubrir, jamás, la esencia de las cosas.

Pensamientos versus Sentimientos

Ciertas mujeres lo darían todo por experimentar sentimientos bonitos y chispeantes; precisamente eso piden al arte: que les proporcione conflictos sentimentales; que las hagan soñar, llorar, enamorar o reír. 

La palabra "amateur" les va como anillo al dedo a estas encantadoras entusiastas del arte. No en vano dichas mujeres siempre han sido las grandes promotoras y mecenas del arte ¡Qué fácil que se enamoren de una obra, una idea, una canción, un dibujo...!  

Ciertos hombres, en cambio, piden otra cosa: saber qué idea subyace en la obra y como ésta se ha expresado. Para un hombre cualquier sentimentalismo carece de color al lado de una idea potente y su representación.

Mientras esas mujeres exclaman ante una obra artística -Qué bonito, me gusta-, esos hombres se preguntan -¿Cómo ha logrado eso el artista? Es perfecto-

Pero más allá de estos hombres y mujeres existe la chusma superflua; hombres y mujeres que valoran el arte por el dinero que nueve, por si está de moda y atrae a muchos otros superfluos como ellos, o por ideología (al promocionar nacionalismos, socialismos, etc)...  

Suicidio

Para los antiguos griegos o romanos, nuestra mentalidad actual parecería típica de esclavos. A su entender, sólo los esclavos quieren vivir a toda costa y buscan, por todos los medios, salvar el culo como se dice vulgarmente. Precisamente eso significa en latín 'servus': aquel a quien se le permite vivir.

Los hombres libres de antaño tachaban de indigno (en latín arcaico exlavo) recibir la vida de parte de otro ¡Eso podía llegar a tomarse incluso como una ofensa personal! A su entender, el valor de su vida consistía, no en recibir sino en sacrificarse por algo, en la mayoría de los casos por la república y en casos excepcionales por sí mismos -¡Puesto que la vida es breve aspiremos a una muerte gloriosa!- Exclamaban. Catón el joven, por ejemplo, se suicidó al saber que César, una vez había vencido a la República, le perdonaba y le alargaba la mano en señal de amnistía. Catón dijo al cortarse la venas -¡Quién es César para perdonarme la vida!- Escuchar eso, hoy en día, da miedo a más de uno.

Los sentimientos humanitarios modernos, desconocidos antaño, surgen de la idea cristiana de que la vida es un don del Señor. Refinado esto por la astucia de los ilustrados del s.XVIII, de aquí se sacó la idea moderna de que la vida es un derecho inalienable de todo hombre o mujer. Pero para los antiguos eso, en gran medida, era repudiable, cosa de esclavos: típico de quienes no se respetan ni se aman a sí mismos; literalmente, típico de quienes no se lavan.

domingo, 31 de mayo de 2009

Educación artística

Los profesores están muy lejos de erigirse como buenos educadores; a los sumo llegan a ser pedantes. Sólo los artistas son capaces de posicionarse como los verdaderos educadores, los grandes divulgadores... los buenos comunicadores.

Aforismo

Cuando andamos por una cuerda sobre un abismo tan fácil es caer hacia la izquierda como a la derecha. Sólo se mantienen firmes quienes miran al frente, al horizonte.

Lo que no nos gusta

Despreciamos lo fácil, lo que no duele, lo que no deja huella en nosotros.
¡Si no hiere no es amor ni es vida!

Vigilemos con los que predican huir del dolor y exterminar todo lo que causa dolor; hay algo enfermizo y peligroso en sus prédicas.

No nos hagáis caso

No nos hagáis demasiado caso, por más que deseéis creernos ciegamente: si no sabemos algo nos lo inventamos.

sábado, 30 de mayo de 2009

Sueños

Tener sueños interesantes es el primer paso para vivir una vida interesante. Quien se despierta riendo a carcajada límpia al 'vivir' un sueño encantador y burlón anda alegre la mitad del día.

Arte y libertad

La cultura antigua consideró en no pocas ocasiones que la única forma mediante la cual el hombre pude ser realmente libre es a través del arte ¿Por qué? Porqué se concebía el arte como la contemplación de la Belleza.

Algo era considerado bello si se mostraba por sí mismo, sin interés ni 'deseo', sino con toda su pureza, o sea, sin mezclarse con nada, sin devenir, sin motivo alguno más que el de mostrarse a sí mismo por sí mismo. En fin, algo era bello si se presentaba como eterno: era capaz de aislarse por completo de la fugacidad de la vida cotidiana. "Arts longa vita brevis" decían los antiguos.

Contemplar lo bello era experimentar lo eterno y por tanto, uno se liberaba de las cadenas de la vida mundana que con su ajetreo diario y sus insaciables intereses nos mantiene esclavizados... ¡y condenados a lo efímero!

Hoy en día muy pocos piensan así. Raramente entendemos el arte como un estado de liberación y eternidad.

viernes, 29 de mayo de 2009

Sentidos y sensaciones

El empirismo ha partido de la idea de que existe un mundo exterior, lleno de objetos o entes físicos, y que nosotros tenemos unos sentidos a través de los cuales este mundo exterior se impresiona en nosotros, y por tanto, lo captamos. Estas impresiones causadas por el afecto o impresión entre el mundo exterior y nuestros sentidos se conocen ordinariamente como nuestras sensaciones (pecepciones), o sea, nuestros estados conscientes.

Problema: si sólo somos conscientes de las sensaciones no podemos demostrar ni la existencia del mundo exterior ni de nuestros sentidos ¡Ni mucho menos de nuestra consciencia! Sólo podemos demostrar las sensaciones o percepciones ¡Los propios sentidos son sensaciones! así como tb la idea de consciència es una sensación.

Pregunta: si no podemos demostrar la existencia de un mundo exterior, de unos sentidos y una consciencia (un yo), ¿acaso podemos continuar llamando a cuanto existe y se vive como sensaciones y percepciones?

El empirismo es un dogmatismo

jueves, 28 de mayo de 2009

La verdad de la ciencia

La ciencia no se sustenta sobre verdades sino sobre hipótesis. Sin el error y el engaño no sería posible haber construido este immenso edificio que es nuestra ciencia.

De momento, los hombres sólo podemos decir que la verdad surge de ciertos errores y engaños 'útiles'.



Immoral

Afirmar que toda, absolutamente toda conducta humana es buena y justa es una immoralidad. Sin embargo un Dios podría aplaudir con alegría e inocencia semejante immoralidad. Eso era lo que intuía Heráclito cuando dijo: para el Dios todas la cosas son buenas y justas, pero los hombres juzgan unas como buenas y otras como malas.

No encontrar necesario juzgar nada porque todo es bueno, justo y bello es un signo de divinidad.

Teoría estética

Lo bello despierta nuestros apetitos ¡Queremos devorarlo! Lo feo nos corta el rollo ¡Queremos apartarlo, cambiarlo, mejorarlo!

Perder los nervios

Me pongo más nervioso al notar que me pongo nervioso ¿Acaso tomar consciencia de nuestras sensaciones y voliciones consistirá, simplemente, en acentuarlas?

Solucionar problemas

Crear un problema nuevo puede ser, a veces, la mejor manera de solucionar un viejo problema.



martes, 26 de mayo de 2009

Silencio

Siempre hay algo que callarse

El anzuelo

¡Buscamos una salida! Buscamos la forma de salvarnos... ahí está la luz ¡Ahí vemos una solución a todos los problemas! Y nos agarramos con fuerza ¡Con mucha fuerza! creemos que hemos salido del laberinto, pero parece ser que nos han pescado.

Indeterminación

¿Por qué nos resulta imposible determinar completamente la naturaleza, o sea, nuestra vida? ¿Por qué ya no existe un mundo exterior objetivo y claro de cuerpos y trayectorias esperando ser desvelado por nosotros, sino que al interactuar con el mundo lo creamos? ¿Por qué suponemos que existen entidades físicas que no podemos conocer, como las partículas virtuales? ¿Qué implica todo esto en nuestras vidas?

lunes, 25 de mayo de 2009

Misoginia

¿Por qué las mujeres querrán que las tomemos en serio? Qué ingenuas son... La verdad es que tenemos razones de sobras para no tomárnoslas demasiado en serio: todo lo serio se vuelve feo y pesado ¡Y para nada queremos dejar de verlas bellas y ligeras como volubles pompas de jabón! Sobretodo cuando se contrarían, lloran y se ponen de mal humor.

El origen de la misoginia es, precisamente, haber tomado en serio a la mujer.

El trabajo no dignifica

Marx escribió que el trabajo dignifica al hombre. Schopenhauer decía, al respecto, que el trabajo otorga el derecho a poseer lo que se fabrica ¡Cuantas mentiras piadosas! Sólo trabajan los esclavos. Los hombres libres... Sólo basta recordar cómo los Dioses castigaron al hombre: le obligaron a trabajar, es decir, a tener que ganarse la vida. 

¡No hay fondo!

Para qué dilatarse escribiendo página tras página tal que si la verdad fuera a peso ¡Cómo si por escribir más nos precipitásemos al fondo y transfondo de las cosas! Estáis avisados: las cosas carecen de núcleo y la vida de sustancia.

Los hombres más profundos alcanzan a buzo las más bellas superficialidades, las aguas más frías, más estáticas, más serenas, más límpidas capaces de refrescar a nuestro siempre ardiente y salvaje corazón.

La mayoría busca calor en el arte, nosotros, ardientes en deseos, precisamos frialdad.

domingo, 24 de mayo de 2009

Somos abejas

Para elaborar la más sabrosa de las mieles se precisa, antes, recolectar polen de muchas y diversas flores.

El final de un libro

Toda gran obra se termina cuando le quitamos el andamio y nadie ve, ya, su esqueleto, su progreso, su cómo se ha hecho.

Enfermedad de amor

El amor es una enfermedad ¡Quien no ha padecido incluso fiebre bajo tales deseos! Al comienzo todo resulta tan natural, tan al rojo vivo... Pero nos curtimos, y fácilmente uno puede volverse más superficial y veleidoso, y tomarse el amor como una forma más de disfrazarse.

Hacer dinero

Uno se puede forrar vendiendo promesas y dando esperanzas. De hecho, ¿no ha sido éste el mayor negocio que ha llevado a cabo el consumismo? ¿Nuestra sociedad no se ha elevado sobre ciertas promesas y esperanzas? Ver la vacuidad de estos fundamentos da miedo; mejor pensemos en otras cosas...

Arte y sufrimiento

¿Por qué el dolor es la fuerza primaria de toda obra artística? Porque el arte es la única forma de redimir el sufrimiento al ser, el artista, el único capaz de convertir lo doloroso en placer, lo monstruoso en bello.

Cristo no salva; sólo los grandes artistas son capaces de redimir el dolor humano al convertirlo en belleza ¡Entonces el hombre encuentra la felicidad en la tierra!


PD/ Ahí tenemos a esa película titulada 'Hiroshima mon amour'

Predicadores de la vida

La mayoría de los predicadores de la vida, los defensores de la vida, más bien actúan en detrimiento de la especie humana. Son caballos de troya y parásitos... Dicen que defienden la vida cuando, a fin de cuentas, defienden, sólo, su idea de la vida ¡Cómo si la vida no pudiera mirarse a través de más ideas, incluso absolutamente contrarias y refractarias a esa!

El tonto de la lógica

El Listo de la lógica: Todo A implica B
El Tonto de la lógica: No lo entiendo
El Listo de la lógica: Si hombre, ¿no lo ves? ¡Resulta evidente que A implica B!
El Tonto de la lógica: No, no lo veo... ¿De dónde sacas semejante necesidad?
El Listo de la lógica: Es evidente... por sí mismo.
El Tonto de la lógica: Pues a mi me parece evidente que A = B

sábado, 23 de mayo de 2009

¡Qué vulgar!

¡Cuántos aspectos, matices y contradicciones esconde una palabra! Hablar es siempre vulgar... Y el saber leer se reserva a pocos -Los que no creen en las palabras-.

Miss Universo

Le preguntaron a una Miss Universo: ¿Quién fue Confucio?
Ella, nerviosa, respondió: Es el inventor de la confusión.

Me gustan estas mujeres... Hacen pensar ¡Y reír! Que no es poco.

viernes, 22 de mayo de 2009

Sin odio

Son muy pocos quienes pueden hacerle la guerra a otro, ya sea con armas bélicas ya con una crítica, sin rencor ni odio, sólo por el placer de entrar en conflicto y medir laspropias fuerzas.

La mayoría predica y exije la paz a toda costa, pero entran en guerra cuando odian o se vengan, es decir, cuando hallan una 'causa justa'.

El enterado

A veces hacerse el bobo y parecer no enterarse de nada es la mejor forma de pillarlo todo.

Juego

Descubrimos nuestra auténtica vocación jugando apasionadamente.

Amor

Abundan los que mendigan amor... Al final hasta el amor huele mal.

El genio

Todo genio se impone con su arte

jueves, 21 de mayo de 2009

Igualdad sexual como cuestión de gustos

A: No creo en la igualdad entre sexos
B: ¿Qué quieres decir con 'no crees'?
A: Que aunque me des treinta mil razones para defender tal igualdad esta idea sigue sin gustarme... y no la voy a defender ni promocionar.
B: ¡Eres un fanático! No atiendes a razones.
A: No, no soy ningún fanático pero ninguna de las razones que me des para defender la igualdad sexual es firme. Defiendes con razones la igualdad, pero no demuestras con ello que ésta favorezca el porvenir de la especie humana. Sólo demuestras que tú quieres esta igualdad... ¡Que tú crees en ella!
B: ¿Qué?
A: Me ataño a la razón cuando ésta demuestra, pero tus razones son vacuas ... como mis creencias ¿Quieres seguir discutiendo de gustos?

Diferencias

A veces ocurre que aquellas experiencias que tanto desea y alaba la gente a nuestro parecer saben sosas, menores. Entonces pensamos que la gente exagera, pero olvidamos que no todos los hombres son iguales.

Seducir

Nos seducen y, entonces, pretendemos seducir al seductor olvidando que actuamos bajo su seducción ¡Somos arrastrados y creemos arrastrar!

¿Cómo podemos seducir al seductor? ¿Cómo arrastrar lo que nos arrastra?

Coronando la cima

¿Como adivinamos que hemos coronado la cima? Cuando todos los caminos nos llevan al mismo punto ¿Cuál es la falacia de este razonamiento?



lunes, 18 de mayo de 2009

Superioridad intelectual

Los pobres de espíritu, las inteligencias más mediocres e ingenuas, fácilmente creen y abrazan las ideas que llegan a comprender; eso lo saben muy bien los astutos divulgadores y las empresas editoriales ¡Su máximo esfuerzo consiste en tejer textos comprensibles! Saben que la comprensión les otorgará la aceptación del público.

En el caso de que los pobres de espíritu no se vuelvan dogmáticos y abracen incondicionalmente un sólo tipo de relato ocurre, no pocas veces, lo siguiente: que tomen el libro que tomen acaban por creerse lo que leen en la medida que lo comprenden ¡Se vuelven incapaces de diferenciar y matizar pensamientos, métodos y criterios! Algunos, incluso, llegan a decir -Todo el mundo lleva parte de razón-. Ciertamente éstos ignoran por completo qué es la lógica.

Pero en la medida que un hombre se vuelve intelectualmente superior se vuelve más crítico, más escéptico ante lo que lee ¡No se cree todo lo que comprende! ¡No acepta todo lo que comprende! Ni mucho menos se limita a comprar lo que comprende.

¿Será el escepticismo absoluto un rasgo distintivo de la superioridad intelectual? Es comprensible llegar a pensar eso... pero yo no me lo creo.

Demostración empírica

Un dato empírico, por sí mismo, no demuestra nada... o puede demostrar cualquier cosa.

Origen de la vida

Forma parte del resíduo teológico que mandó durante siglos sobre las débiles consciencias humanas bajo el lema -La vida fue creada por Dios- el profundo convencimiento actual de que la vida tiene un origen concreto y determinado susceptible de ser hallado bajo técnicas científicas. Todos quienes han sido educados bajo sentimeintos teológicos, seguramente renegarán de la idea de Dios como causa eficiente del mundo, pero en ellos aún persiste el sentimiento y la creencia de que todo debe tener un comienzo y un origen preciso. Pero, ¿no es esto aún teología?

la crítica como origen del juicio

Cuando, al estar reunidos, alguno de nuestros amigos o compañeros empieza a rajar sobre una tercera persona apelando a cierto daño recibido, por compasión y solidaridad no resulta difícil que nos apuntemos al vilipendio, o sea, a criticar esa persona ¿Nació la justicia humana de la solidaridad? Quizás, pero de seguro que la justicia, como todo, no tiene un único origen... También pudo surgir ésta del sentimiento de derecho de los vencedores sobre los vencidos bajo la orden: ¡Es nuestro derecho de guerra que los ganadores digamos como tienen que ser tratados y juzgados los vencidos!

Falta de ética.

Cuando se es incapaz de aguantar más una situación lo mejor, siempre, es cortar por lo sano. Sin embargo son muchos los que tildan esta mentalidad de falta de ética.

Paradoja intelectual

Si fueramos mucho más inteligentes tendríamos muchos más miedos ¡Conoceríamos muchas más maneras a través de las cuales nuestros sueños pueden desvanecerse en un plas! Pero.... ¿No conoceríamos, también, muchas más maneras de realizar nuestros sueños? Menuda paradoja.

viernes, 15 de mayo de 2009

Tragaperras

Hay que ser infeliz para creer que se puede vencer a una máquina cuya única instrucción es devolver el 70% de lo que le eches.

Mucha cobardía

A: Ese es tan cobarde que no se atreve a mentir ¡Teme que le descubran y le reprendan!
B: Pues en verdad sí que miente
A: ¿Por qué?
B: Porque dice que no miente dado que mentir es éticamente reprobable
A: ¡Será mentiroso ese cobarde!

jueves, 14 de mayo de 2009

Volver atrás

Vivimos medio dormidos. La rutina nos hace creer que todos los lunes son iguales; que cada día va a salir el sol; que entre hoy y mañana... yo soy el mismo, ¡sólo ha pasado un día! Y que el próximo 25 de Diciembre será Navidad.

Así vivimos, ante esta dulce estabilidad que no pocas veces nos parece empalagosa y monótona ¡Hasta que nos sobrevienen las desgracias! Lo excepcional irrumpe sin avisar en nuestras vidas. Se resquebraja nuestro corazón. Hay un antes y un después... Y querríamos ir hacia atrás para salvar ese fatal momento, ese imprevisto excepcional. Pensando en ello nos volvemos locos... nos torturamos sin piedad.

El cebo II

A los hombres les gusta el juego, los retos y enigmas. A una mujer le puede bastar con decirle a un hombre -No- con palabras mientras le dice -Sí- con la sonrisa para retenerlo y domeñarlo.

El cebo

Todas las mujeres quieren sentirse deseadas. A un buen cazador le puede bastar con decirle a una mujer que la desea para tomarla como presa.

Alegría violenta

No podemos dejar de mostrar nuestra alegría 'violentando' inocentemente todo cuanto nos rodea... ¡Y especialmente a nosotros mismos! En tales estados de absoluta embriaguez no podemos evitar ejercitar nuestra fuerza por doquier, exteriorizarla, espacirla. En verdad, nos vemos arrastrados por nuestra propia índole a explotar como una supernova, para que, así, todo el universo se contagie de nuestra alegría y nuestro furor festivo; como la flor que llega a su máxima altura, ¡nos abrimos esparciendo nuestro polen por doquier! Pero son muchos quienes se toman a mal estas explosiones y efusiones... Dicen que les agredimos y alteramos.

La alegría daña a muchos, que la tachan de mal e immoral. Lo que sucede es que estos son tan pobres que se ven incapaces de celebrar nada... y desbordarse.

martes, 12 de mayo de 2009

La crítica

Todo carácter revolucionario entiende el pensar exclusivamente como una crítica, y la crítica como una denuncia, o sea, como una acción de negación, de destrucción incluso erradicación ¡Necesita derrumbar!

Todo carácter conservador odia la crítica. Para él cualquiercrítica es el mal, puesto que destruye.

Todo carácter vigoroso entiende la crítica como superación y no como denuncia. Ante una teoria no dice -Esto es falso y malo- sino -Lo que yo propongo es mejor-.

Pasando de todo... por amor

Que seamos unos completos pasotas, que despreciemos todo lo que nos enseñan y proponen, que miremos las cosas que nos rodean sin ilusión, sin quererlas, con desidia incluso desdén... ¡Sin darles importancia! Éste profundo y peligroso escepticismo puede demostrar, paradójicamente, que en nosotros se oculta y se cuece en silencio una voluntad tremenda, una ilusión colosal, una decisión imperturbable... un amor furibundo por algo que, al lado de todas las cosas que aprecia y estima la mayoría como importantes, dignas y necesarias, nos parecen basura y nada. Nos llaman desganados y pesimistas, pero se debe a que estamos profundamente enamorados por algo que la mayoria ni divisa ni adivina.

Todo gran amor exige menospreciar lo demás ¡Y cuanto más se ama más se menosprecia!

Deja vú

Hay pensamientos que nos vienen ya de bien pequeños. Luego, con el paso del tiempo, la experiencia y la educación los olvidamos a costa de otras opiniones... Pero sorprendentemente al madurar esas primerizas ideas regresan a nosotros con una mayor luz, con más cuerpo, con más perspectiva ¿Será eso la ley de evolución del espíritu?

Fatalidad

Conocer cómo funciona algo no nos salva de ello ¡Qué veamos la piedra no impide que tropecemos con ella!... Como mucho nos deja tomárnoslo con calma ¡Y aceptarlo con alegría!

lunes, 11 de mayo de 2009

Misterios estéticos

Hace tiempo que me pregunto: ¿cómo es posible ser capaz de relacionar dos sensaciones distintas como 'pertenecientes' a un mismo objeto? Por ejemplo, noto unos pinchazos; después de un brevísimo instante de 'tensión' pienso -Me duele el brazo- ¡Y me miro el brazo! ¿Cómo llego a saber todo esto a partir de una sensación de pinchazo, un pensamiento y una sensación visual?
A través de una sensación de Yo parece ser que distingo sensaciones interiores relacionadas con pensamientos de dolor, con respecto a sensaciones exteriores relacionadas tb con tales pensamientos. De esta guisa se acaba por interpretar que hay un objeto exterior -El brazo- que me hace daño ¡Y aparece el abismo entre cuerpo-mente!

Sin embargo sólo hay sensaciones (considérese el pensar tb como una sensación dominadora que liga, mezcla y modela las demás) ¡Las ideas de yo, de dolor, de interior-exterior y de brazo, como objeto material, simplemente forman parte de estas sensaciones! ¿Cómo se explica esto? ¿Qué implica? ¿A donde me lleva esta visión?

A propósito de Max Born

Max born escribe: El movimiento de partículas se realiza conforme a las leyes de la probabilidad, pero la probabilidad misma se propaga de acuerdo con la ley de causalidad. Esta visión de las cosas es equivalente a decir que los eventos suceden en una forma estrictamente causal, pero que nosotros no conocemos con exactitud."

¿Se podría decir, también, que la naturaleza es un continuum y que nosotros sólo somos capaces de representar esta continuidad mediante la idea de causalidad?

Reciprocidad

La mayoría de los hombres, y no analfabetos por cierto, aún piensan en términos casi prehistóricos: creen en la definición más antigua de justicia, que dice -Justicia es reciprocidad: si yo te doy algo tu me debes tanto-. Si este lazo de necesaria reciprocidad se rompe siempre oiréis alguna de las partes clamar al cielo contra tan gran injusticia.
¡Cuántas violencias se han promocionado legítimamente en nombre de la justicia! Ahí tenéis a la policía, sin ir más lejos, actuando como protectora de la necesidad de este lazo en la mayor parte de los pactos sociales.
La idea de causa-efecto, fundamental para el desarrollo de la ciencia mecánica, parece nacer, precisamente, de esta primitiva idea de justicia ¡Cómo vamos a extrañarnos, luego, de que los científicos describan el mundo en base a leyes! Y es que, como ya decía Heráclito, sólo hay justicia en donde hay ley.
También es una creencia antigua la que dice: en donde hay un poder hay una ley... y en donde no llega un poder ni se cumple su ley ni su justicia puede alardear de legitimidad ¿Se comprende qué significaba la omnipotencia divina en los racionales sistemas de los filósofos modernos?
Pero es más: en donde hay más de una ley en conflicto entre sí ahí hay una lucha de poder ¿Se intuye qué implica eso?

El placer como signo de inteligencia

Freud, siguiendo la tradición materialista o positivista desde Hobbes y Spinoza, afirma que el principio de toda psicologia es el principio de Placer. No es la primera vez que hablo de ello.

Freud es superficial y pasa de ver muchas cosas, mientras que se engaña en tantas otras. Primero, los hombres no se mueven buscando el placer (la felicidad) y evitando los padecimientos ¿Por qué? El placer y el dolor no existen sino como meras interpretaciones de nuestros estados fisiológicos ¡Cómo una forma de tomar consciencia de la realidad! Por ejemplo: evitamos hacer ciertas cosas y cuando tomamos consciencia de ello nos preguntamos -¿Por qué lo evitamos?- y nos respondemos a nosotros mismos -Porque me duele-. Aquí hemos interpretado un estado de sensaciones confusas y complejas.

En efecto, el dolor y el placer son propios de animales inteligentes ¡A mayores capacidades interpretativas más refinada se vuelve la capacidad de discernir los actos y las situaciones vividas en términos de dolor y placer! Los hombres más brutos son los menos conscientes del dolor y el placer ¡Se muestras sumamente indiferentes hacia sus propios actos!

Las ideas y las sensaciones de dolor y placer entre los animales inferiores es prácticamente inexistente, y no por eso dejan de moverse, de evolucionar y transformarse. Este hecho refuta la tesis de Freud.

El dolor y el placer para nada son nuestro motor, sino una interpretación de nuestros actos y sensaciones. En razón, una sociedad más inteligente se muestra mucho más sensible y preocupada por el dolor y la felicidad. Pero, ¿implica eso que sea una sociedad mejor?

domingo, 10 de mayo de 2009

Del peligro de reflexionar y conocer

No hay nada más peligroso que conocer a medias algo... que dominar los resquicios de un arte y una técnica. Pero, ¡ay!, ¡quizás jamás llegamos a saber completamente nada! ¿Acaso no estamos siempre en aprendizaje y evolución?

Sea como sea, es más probable romperte la cara una vez crees que ya sabes ir en bicicleta que cuando empiezas aprender a pedalear ¿Será la suerte del principiante? No, pero en los inicios con poco basta para que algo funcione; es con el tiempo que la cosa se vuelve más compleja y sutil, más difícil y exigente, más peligrosa y trágica ¡El más mínimo error puede volverse fatal!


Con el conocimiento y la reflexión ha sucedido esto mismo. El cristianismo ha sido el gran batacazo: cuando la antiguedad creyó hallar los límites de la razón y la ciencia se cayó ¡Y desde qué altura!
Pero tocamos fondo, y "lo que no mata nos hace más fuertes". El cristianismo con su radicalidad ascética nos ha vacunado contra todas las conclusiones paranormales que cualquier sociedad humana ha llegado a vislumbrar con su torpe reflexionar durante milenios.
Hemos desarrollado un instinto superior capaz de oler a distancia si una opinión es supersticiosa o no, y apartarla. Esto es lo que nos ha legado realmente la ciencia del milagro, o sea, el cristianismo.


No podemos dar marcha atrás. El cristianismo ha sido una gran enfermedad, pero nos ha vacunado contra muchas otras enfermedades menores del intelecto. Hemos descubierto que la razón y la ciencia tienen nuevos límites y horizontes, insospechados para los antiguos ¡Cómo no íbamos a lanzarnos intrépidamente hacia ellos! Sí, hasta las últimas consecuencias de nuestras razones.

Quien sabe empero... Quizás nos la volvamos a meter ¡Y ahora desde más arriba!



sábado, 9 de mayo de 2009

Rasgo distintivo del filósofo

No es ni la sensatez, ni la serenidad, ni la cordura, ni el sentido común, ni la fría objetividad el rasgo distintivo del carácter filosófico, sino cierta repulsión hacia la chusma. Platón, por ejemplo, llevó tan lejos ese sentimiento de repulsa hacia la chusma que piensa, reflexiona y discute que llegó incluso a inventarse otro mundo... El mundo de las Ideas.

jueves, 7 de mayo de 2009

Comprender

No puedo más que sonreir cuando alguien me viene entusiasmado y me dice: al final entiendo a ese autor.

Estamos siempre pendientes de intentar comprender lo que sucede a nuestro alrededor, lo que piensan los demás, lo que hay detrás del horizonte en donde se diluyen nuestras miradas... y no nos comprendemos ni a nosotros mismos. Nosotros mismos somos los más desconocidos para nosotros mismos.

PD/ 'Notar que se comprende algo' sólo es una sensación... y nada más.

Pensadores de moda

La mediocridad de un medio de comunicación se mide por la cantidad de pensadores de 'moda' que promociona, o sea, de pensadores que hablan sobre lo que está de moda hablar... de lo que le preocupa, hoy, a la sociedad. Se llega, incluso, a la paradoja que muchos de estos pensadores se dediquen a criticar la mediocridad de la cultura en general, simplemente, porque ese es un tema que, no hay duda, está de moda; seguramente eso forma parte del caracter pesimista y quejica actual, y en el cual quien no llora no mama. En fin, no pocas veces sucede lo que a los humoristas: cuanto más se joden a sí mismos más sintonizan con la audiencia.

No hay remedio... la cosa pública es así de patética.

Pd/ Hoy en la vanguardia había una página entera dedicada a Habermars.

martes, 5 de mayo de 2009

Misantropía

Los grandes misántropos siempre han escondido su odio al hombre tras grandilocuencias como: el hacer el bien a la humanidad o al prójimo. Estos lemas han sido usados como los grandes caballos de Troya de la ética humana.

miércoles, 29 de abril de 2009

Werther y lo trágico

Hace ya algunos años me leí el Werther de Goethe. Tanto escuchar las excelencias del autor alemán al final sucumbí.

El werther nos narra la historia de un joven de espíritu libre, alegre y noble, un joven culto, sensible y bello, que se enamora apasionadamente de una chica, no menos virtuosa claro. La malignidad del destino había hecho, empero, que esta chica ya estuviera comprometida. Por lo cual, aunque ambos jóvenes se amaran locamente y en silencio, se vieron incapaces de dar rienda suelta a su amor, que era puro. Werther, apelando a su condición de hombre y por tanto a su constitución más fuerte, decide cargar con todos los dolores y las renuncias, pidiéndole a la chica que se olvide de él y sea feliz con su esposo. De esta guisa, pues, el joven busca mil formas de renunciar a su amor, y de alegre pasa a desesperado y sombrío. Al final, empero, no pudiendo ni olvidar ni renunciar se suicida.

Esta obra conmocionó a los jóvenes contemporáneos de Goethe ¡Más de uno se suicidó! A mí me puso enfermo tanta frustración ¡Qué anemia emocional! Pero en seguida tomé el Satiricón de Petronio y me olvidé de toda esa dulzonería literaria romántica con un poco de dulce depravación literaria romana.

Por otro lado, Schopenhauer fue uno de los primeros filósofos modernos (entre los antiguos tenemos a Aristóteles por ejemplo) que habla sobre la tragedia. Dice, que la tragedia es el arte supremo porque representa la esencia misma de la vida ¿Qué significa eso? A su entender la tragedia representa la condición mortal y desgraciada de la vida humana: por el simple hecho de haber nacido estamos condenados a perecer y no sólo eso, sino que estamos condenados a sufrir permanentemente por querer vivir, o sea, por ser felices.

Comparando la tragedia griega con la moderna (Shakespeare, Calderón de la Barca, Goethe, etc) Schopenhauer dice que la tragedia griega de Esquilo, Sófocles y Eurípides era inferior a la moderna porque los griegos no eran pesimistas ¡Porqué ante las miserias de la vida los griegos, los muy masoquistas, aún seguían queriendo vivir!

Los modernos, en cambio, gracias al cristianismo dice Schopenhauer, al comprender la esencia de la vida (que la vida es una mierda: no tiene sentido y nunca llegaremos a ser completamente felices) comprenden que la actitud vital de un hombre superior, es decir su ética, consiste en renuncian a la vida ¡Renunciar a la voluntad de vivir!

Es cierto que luego llegó Nietzsche y ante semejante espectáculo tachó al infeliz de Schopenhaeur de cristiano y al cristianismo de haber intoxicado la vida humana con su predicación y promoción de la renuncia y el no querer, generando con ello, después de siglos de disciplina, el tipo hombre moderno: el hombre nihilista, idealista, objetivo e incapaz de querer y decir sí a la vida, o sea, al horror, a los padecimientos, a las miserias humanas.

Cuando yo leo a los trágicos griegos, en especial a Esquilo que lo siento como mi alma gemela, "entiendo" qué significaba para ellos la tragedia: un sacrificio
. De hecho, el término tragedia se traduce como "el canto del cabrón" y procede de la matanza de un macho cabrío para ofrecer su sangre a Dionisios, Dios de las desbocadas fuerzas irracionales de la naturaleza encargadas de la fertilidad y el devenir del mundo. Es decir, para esos hombres vitales y apegados a la vida como la ruda vid está apegada a la rocosa y seca tierra, entendieron que, para alcanzar los estados de mayor plenitud vital, los estados más alegres, festivos y justos era necesario, antes que nada, aportar los más grandes sacrificios humanos. El sacrificio a Dionisios era en nombre de la fertilidad o sea, la felicidad: una nueva forma de vida superior.

Esta emntalidad de sacrificio se puede apreciar en las obras tanto de Esquilo como Sófocles: la desgracia del héroe comporta, paralelamente, un nuevo estado de las cosas mejor. Por ejemplo en edipo rey: para que la ciudad se cure de una espantosa enfermedad que la asola se precisa del sacrificio y la desgracia del más noble y feliz ciudadano, el mismo rey Edipo.

Así pues, la muerte o la desgracia del héroe trágico era, para el griego, el sacrificio necesario para alcanzar la felicidad en la tierra: un nuevo y más fuerte estado de la cosas -En la tierra toda felicidad pide un alto precio- Pensaba el griego antiguo.

No en vano, después del drama trágico en donde se exponía la desgracia del héroe y el advenimiento de un nuevo orden de las cosas venía la sátira trágica, en donde aquellos hombres se regocijaban del mundo y la crueldad incesante de su devenir al representar cómo los comodones, tan torpes y sobrados, son engañados y asaltados por los avispados.

Los griegos sabían vivir... Sencillamente porque eran más fuertes ¡Estaban curtidos en más batallas!

miércoles, 22 de abril de 2009

Porder, ambición y felicidad

Cuenta una de las fábulas de Esopo que viendo la zorra unos ricos y exhuberantes racimos de uvas colgando de lo más alto de una gran parra se le empezó ha volver la boca agua !Y no sólo la boca! Quiso saltar para apropiárselas, devorarlas, destriparlas y disfrutarlas, pero no llegaba. Hastiada, aunque orgullosa, la zorra se giró y se marchó, pensando para sí con altivez: ¡Va!, estas uvas no valen nada, aún son verdes.

Ansiamos el poder, o sea: poseer, crecer, desarrollarnos, en fin, disfrutar de más y más cosas al digirirlas y someterlas a nuestra medida y estimación ¡No hay en verdad nada más fuerte ni esencial en nosotros que esta voluntad y esta inclinación de querer siempre más y nunca menos!

Si damos un paso atrás es porque esperamos, con ello, dar tres pasos pa lante... Si queremos estabilidad y tranquilidad, manteniendo lo que ya tenemos y es nuestro, es porque aún lo estamos digiriendo y disfrutando ¡Estamos de siesta! Y si no podemos dar rienda suelta a nuestro anhelo, si nos vemos incapaces de avivar y festejar con leña buena y seca esta vorágine de sedientas sensaciones, no nos queda más remedio que buscar paliativos con que consolar tan fogoso egoísmo ¡Aunque sea con el disfraz de una retórica santurrona y el seductor aroma de una filosofía ascética!

Antes queremos la Nada que no querer ¡¿O no es así budistas y shopenhauerianos y todos quienes han quemado sus casas y fincas antes de que éstas fueran expropiadas y saboreadas por otros?!

El mismo término comprender significa apropiarse ¡Hay que ver el conocimiento como una de las formas más refinadas y tardías de este primitivo querer dominar, tragar y subyugar! ¡Cómo vas a saber qué es algo si no lo has probado ni padecido! Esto es, precisamente, ir más allá del emprisimo.

No somos cristianos; y no por el simple hecho de que sea una religión, sino porque es la religión de la consolación, de la miseria, de los pobres e impotentes -De los que quieren pero no pueden y para ello se inventan toda esa fantasmada lógico-literaria del más allá, la resurrección, Dios salvador y el paraíso- ¡Es la religión de los perdedores de la vida! El cristianismo ha tergiversado la vida: ha llamado felicidad a la renuncia y la impotencia; ha llamado poder y riqueza a la debilidad, la pobreza y la miseria; ha llamado compasión y solidaridad a la orgía de los sentimientos morbosos ¡Ha llamado verdad a la ignorancia y la necedad! De esta forma ha criado a los más incapaces e ilusos de los hombres: el sacerdote y el intelectual moderno (todos los intelectuales han salido de escuelas cristianas o jesuitas; haber quien tiene el valor de hacer un estudio sociológico sobre ello).

Nosotros hemos descubierto, después de milenios de consolación ante tanta impotencia humana, qué es la felicidad: las ansias de poder. Lo reconocemos: somos ambiciosos, deseosos, esperanzados e ilusionados ¡Anhelamos comprender, devorar y bañarnos en todos los mares y cielos!

Reconocemos alegre y libremente, sin tener que justificarnos en público ni arrastrar una mala consciencia, que sólo gozamos del mundo plenamente cuando somos capaces de alcanzar, destrozar y devorar con intensidad las más altas voluptuosidades... Esas carnosas uvas que como suaves, tiernos, como duros pechos penden de esa inconmensurable y radiante bóveda azul que nos abriga, ¡esperando ser lamidos y relamidos hasta disolverse en nuestra boca!

No a la paz y a la concordia, sino dominio y predominio. Eh aquí la única fuente del placer y el auténtico amor a la vida. Todo lo demás se reduce a una desdichada aunque vanidosa consolación.

En fin, Freud no tenía razón con su principio de placer: el hombre no se mueve buscando el placer ¡Como si el placer fuera un tesoro escondido esperando ser hallado!

El hombre, como cualquier ser vivo que se desarrolla a costa de cuanto alcanza, se mueve por poder, por ambición, por volverse más complejo, más fuerte, más listo, más libre, más justo, más confiado de sí mismo, más bello y exhuberante... ¡La vida persigue ciegamente hartarse, engordar y rebentar, poniéndose a prueba a sí misma! Pero cuando se da cuenta de que va a pasar hambre, se abandona, y sólo le queda consolarse con lo que pueda... por orgullo y vanidad.

"Los hombres se preocupan más por aparentar se felices que por serlo" La Rochefoucault.

Contra la ambición y las ansias de poder sólo se puede decir lo que ya apuntó Salustio y yo trasncribí el otro dia: las ansias de poder fácilmente nos llevan a la corrupción, la impotencia y la debilidad ¡La vida es un pez que se muerde la cola! Y es que, si Salustio detesta la amibición no es por amor a la pobreza y la miseria, sino precisamente por deseo de poder, de no perder poder, fuerza y vigor.

Por otro lado, ahí están resumidas las fábulas de Esopo, el cual nos cuenta más sobre la ética humana que la crítica de la razón práctica de Kant.