miércoles, 21 de octubre de 2009

Platón

No me considero un experto en Platón; para empezar no me he leído, ni mucho menos, todas sus obras.

¿Qué no me gusta del estilo literario de Platón? Se dilata demasiado. Prefiero a Heràclito, quien emite sentencia tras sentencia, concisión, como quien esculpe en mármol.


Pero hay algo que me encanta en Platón, y cuanto más lo trato más lo aprecio: aunque parezca que escriba para niños pequeños, puesto que los diálogos son muy democráticos (para todos los públicos), para sintonizar con él hay que ser muy grande.

Nada turba más a los eruditos que lo escrito por el propio Platón al final de su vida en la famosa 'Carta séptima', y que ahora recito de memoria: "Lo que en filosofia és serio y auténtico no puede escribirse en papel, puesto que sólo puede imprimerse en el alma".

Muchos eruditos, como digo, andan trastocados con esto -¿Así qué importancia filosófica tienen los diálogos platónicos?- Se inquietan. Pero que eso les inquiete sólo demuestra una cosa, al menos a mi entender: no han entendido nada de los diálogos de Platón ¡Aunque se los hayan leído todos treinta mil veces!

Para mí, lo que cuenta Platón és obvio, muy natural añadiría ¡No le veo nada de extraño ni misterioso! Pero hay que aprender a pensar en grande, es decir,hay que poseer una gran pasión. Porque el filósofo, a diferencia del técnico (el erudito), es un hombre de deseos superiores, de gran corazón ¡Es un hombre que siente más!

"Quien tenga oídos que escuche."

lunes, 12 de octubre de 2009

De los principios

Escribe Leonardo da Vinci lo siguiente: "Se llama ciencia al discurso mental que toma su origen en los primeros principios, más allá de los cuales nada puede hallarse que forme parte de ella."

Normalmente la gente entiende por metafísica al discurso mental que habla sobre lo que está más allá de la física, en resumen, lo sobrenatural. Pero esto no parece ser del todo cierto. El término metafísica, si bien es griego, nunca fue usado por los filósofos griegos; Tales, Heráclito, Anaximandro, Pitágoras, Parménides, Demócrito, Meliso, Platón, Aristóteles, Epicuro, los Estoicos, Pirrón, etc. jamás usaron dicho término ¿De dónde surge éste entonces?

En el s.I a.c Andrónico de Rodas recupera los textos perdidos de Aristóteles y los reordena, clasifica y etiqueta a su antojo. Es entonces cuando aparece el término metafísica; y por lo que parece éste se usó para clasificar esos libros de Aristóteles que hablaban sobre la Causa Primera, o sea, Dios.

Cuando estudiamos los filósofos griegos -los amantes del conocimiento- nos damos cuenta como todos ellos han hecho ciencia: han buscado opiniones sobre política (arte de mandar y organizar una multiplicidad humana en un único cuerpo sólido), sobre el comportamiento de los hombres (ética), sobre el comportamiento de cuanto experimentaban (mecánica), que fueran verdaderas, esto es, irrefutables ¡Buscaban un conocimiento que pudiera imprimirse en mármol y así traspasara impunemente la posteridad!

La cuestión, entonces, resulta evidente: para hacer ciencia se precisa partir de unos principios. Y óbviamente, no hay que ser muy tonto para darse cuenta de que si los principios que articulan una opinión son erróneos entonces, toda cuanto se derive de ellos es falso ¡Cae por su propio peso! Bien pues, los filósofos no sólo se preocupan por las ciencias propiamente, sino que se caracterizan por indagar sobre los principios -¿Cuáles han de ser los principios que sustenten toda nuestras ciencias de forma firme, segura e indudable?- Se preguntaban.

la filosofía es, básicamente, la ciencia de los principios ¡La lucha por los principios que deben estructurar, regir y dar color a todas nuestras ideas sobre el mundo, sobre nosotros mismos, sobre la vida! Preguntarse el porqué se debe de adoptar un principio y no otro... indagar, experimentar y probar con principios distintos a los habituales, heredados y aprobados por un consenso de sabios :¡Esto es filosofar!

Pero la gente ordinaria, los semicultivados, creen que hacer filosofía es divagar, especular, cháchara mental, puro capricho inútil del espíritu. Bien, por eso son gente ordinaria, inferior y semicultivada ¡No se enteran de nada! Y todo cuanto tocan... todo sobre cuanto opinan se pudre, decae y enferma.

La filosofía dirige el destino de los hombres, en silencio, a oscuras, en el anonimato... ¡La filosofía es la parte más inconsciente de una civilización! Y sin embargo ella es la que suele tomar mayor consciencia de la civilización en cuestión. Sí, menuda paradoja tenemos aquí.

domingo, 11 de octubre de 2009

La importancia del sexo

Durante siglos el cristianismo ha maldecido el sexo, las bajas pasiones, en fin, la carnalidad ¡Para refrenar las tentaciones del cuerpo esos engendros cristianos tomaban jarabe de palo a golpe de látigo! Recordemos: ¿cuál fue el castigo que le imputó Dios a Eva por haber arrancado la manzana del árbol del Saber? Quitarle la inmortalidad y obligarla a parir ¡Dios condenó a Adán y Eva a cultivar la llama de la vida a través de la pasión sexual y la reproducción! Aquí empieza la historia occidental sobre la maldición hacia la vida mundana.

Cuanto más leemos la historia del espíritu humano más nos damos cuenta que Nietzsche tiene muchas razones para afirmar: "El cristianismo no es más que platonismo para el pueblo". En el "Banquete", Platón expone de forma clarísima la primera descarnalización del amor, la pasión y el sexo (de Eros y Afrodita) registrada en Occidente y que de forma muy simple viene a decirnos: hay diferentes tipos de actos sexuales o amoríos; a saber: por un lado encontramos esos actos sexuales conducidos ciegamente por las más bajas pasiones y los cuales nos animalizan, nos embrutecen y destrozan, provocándonos dolor ¡Estos actos nos corrompen, puesto que perdemos el dominio de nosotros mismos y nos volvemos seres esclavos, inferiores, sumidos bajo los ciegos dictámenes de nuestro cuerpo imperfecto! Y es que este tipo de amoríos se caracteriza por la simple necesidad animal de copular, indistintamente con quien sea ¡Lo importante es dar vía libre a la libido!
Luego encontramos los actos pasionales que nos incitan a intimar, sólo, con los cuerpos más bellos. Este tipo de cópula puede ser de dos tipos; dice Platón: Si estos cuerpos son de sexo contrario el amor que ahí se presenta busca engendrar nuevos cuerpos aún más bellos y perfectos (búsqueda de una descendencia superior capaz de propagar la raza hacia arriba, o sea, "sub especie aeterni"; en este caso, pues, si bien el individuo sigue siendo mundano y fugaz la raza aspira a la inmortalidad). Pero si esta cópula se produce en exclusivo entre "machos" bellos, entonces, se busca algo más; a saber: engendrar espíritus superiores, o sea, intelectos autónomos, libres y señores de sí mismos.
Ya por último, agrega Platón, se encuentra el amor supremo: un amor no carnal, no fugaz, no mundano y como tal, conducido en exclusivo por la sana pasión hacia las ideas ¡Y es que los enamorados de las ideas son capaces de alcanzar la inmortalidad del alma, o sea, la felicidad, la autonomía y la beatitud eterna!

El cristianismo robó y resumió todo este planteamiento platónico de forma bastante bárbara con el mito de la inmaculada concepción de María. Éste relato dibujaba a la castidad como un acercamiento hacia Dios, o sea, hacia una supuesta pureza del alma ¡Hacia una supuesta inmortalidad egoísta y personal! Y durante siglos, en los conventos, las monjas han esperado, en vano, verse preñadas por el hálito divino para con ello elevarse hacia los cielos. Sí, el cristianismo es una depravada forma de satisfacer ciertos egoísmos.

En realidad el cristianismo ha dado muchísima importancia a la sexualidad ¡Los relatos cristianos son sumamente eróticos! Pero éstos hablan de sexo en la medida que, los muy depravados, quieren criminalizarlo y usarlo como chivo expiatorio de todos los males y dolores de la humanidad.

Seguramente fuera Foucault, en los años 70, quién hablara de ello de forma más incisiva en su "La historia de la sexualidad". Su homosexualidad le dio pie a que se tomara muy a pecho semejante problema, por lo común tan pasado por alto; a saber: ¿por qué se le da tanta importancia al sexo, ya para bien y para mal, en nuestras vidas? Y el francés concluyó que el sexo es un mito usado por las estructuras de poder para con él dominar al pueblo ¡Las estructuras de poder quieren que la gente hable constantemente de sexo, se preocupe por el sexo, dispute por el sexo, y con ello pretenden controlarlos y dominarlos!

Visto así el mito del sexo me recuerda mucho al mito de la felicidad. Ya no vemos al sexo y la felicidad como Ideales, o sea, realitatis, sino como humo de color, como ficción humana... ¿Qué conlleva todo ello?

lunes, 5 de octubre de 2009

Del saberse callar

Un hombre sin secretos es un hombre sin tesoros, sin grandeza, sin reino propio. Cuando hablamos nos vulgarizamos ¡Y según con quienes charlemos hacemos algo más: nos entontecemos, nos volvemos imbéciles, nos ensuciamos! Hay que vigilar con las compañías -No todo el mundo saca lo mejor de nosotros, más bien lo contrario.

Los que mandan, los que dirigen, los que llevan en sus manos el futuro de alguna empresa son los que saben callarse ¡Incluso cuando hablan esconden! Nadie más que ellos debe adivinar hacia donde se encauzan todas las cosas, mientras tanto dan órdenes variadas, a veces contradictorias y específicas a sus subordinados, los cuales se ven incapaces de percatarse hacia donde se 'dirige' el Todo ¡Y precisamente por ello són útiles!


En razón resulta tan difícil gestar líderes, mentes autónomas, jefes: la mayoría se muestra incapaz de permanecer aletargada, a oscuras, en la incógnita. Lo grande se caracteriza porque la mayoría no lo comprende, no lo adivina, no lo advierte ¡Aunque lo tenga ante sus narices! Y sin embargo, en silencio domina como la Luna sobre las mareas.

lunes, 28 de septiembre de 2009

La defensa de Sócrates

Carlos tiene razón, al menos os podría haber dado señales de vida. Seguramente haya varios motivos para explicar tan larga ausencia... Aunque ninguno serio y relevante. Sin embargo, puedo deciros, amigos, que este 'letargo' no ha sido en vano.

Puestos ya, os contaré alguna cosa. Ayer releí ese brevísimo texto titulado "La defensa de Sócrates", escrito por Platón y en el cual se recrea la supuesta defensa que Sócrates esgrimió delante de sus conciudadanos ante los cargos de ateísmo y de pervertir a la juventud -A pocos les quedan bien estos cargos.

Sobre la denuncia de ateísmo queda claro cuan infundada resulta ser ésta ¡El viejo dialéctico cree en los Dioses como el que más! De hecho, cree que su misión mayéutica se debe, precisamente, a una orden directa de la divinidad.

Sobre la denuncia de corromper a la juventud hay más confusión ¡Y así lo admite el propio Sócrates! Vayamos por pasos:
El sabio ateniense observa cómo sus conciudadanos se han corrompido ¡En el sentido literal del término! La heroica generación de Esquilo que se había sacrificado en tromba para la libertad de la democracia ateniense era ya sólo un recuerdo del pasado, mientras que las nuevas "levas" parecen ser espíritus mucho más débiles ¡Quieren vivir y gozar de la vida a toda costa! Y en razón, esa gente se caracteriza por ser sumamente egoista, manipulable, rastrera, influenciable ¡Siempre prestando oídos a quienes puedan serles útiles al momento! Esta nueva actitud, pues, alertaba haber perdido ese carácter duro, firme, intransigente que había guiado a las generaciones anteriores en la construcción del imperio ateniense a costa de luchas, sacrificios y sangre... mucha sangre.

Cabe decir, que esta enfermedad de la voluntad que se sabe incapaz de dureza, firmeza y sacrificio, incapaz, además, de tomar distancias y objetividad con nada, y por tanto, de mostrarse autónoma, no es culpa de Sócrates ¡Sócrates simplemente la diagnostica, la intuye, la denuncia! Eh aquí el don de Sócrates: oler la podredumbre y la corrupción que sufre la voluntad ateniense enmoheciendo todas las calles ¡Sócrates denuncia el Carpe Diem y el apego a la vida que ciega a sus conciudadanos echando a perder esa gran construcción que se llama Atenas! Esto, texto en mano, resulta clarísimo.

Lo que hace Sócrates, entonces, es buscar un remedio a esta desmembración ateniense. Y cree hallar la solución en la filosofía, es decir, en la verdad: sólo la verdad hace bueno al hombre, y sólo el hombre bueno es virtuoso, o sea, de voluntad firme, autónoma y fuerte. Por eso Sócrates se pasa el día instigando a los denomidados sabios y los cuales se dedican precisamente a educar y formar a las nuevas generaciones de atenienses ¡Quiere descubrir si estos sabios son realmente sabios y por tanto si son capaces de enmendar la situación! Sin embargo descubre que nadie es sabio, es decir, que todo el mundo está corrompido al ser incapaz de conocer la verdad. Y es que al entender de Sócrates siendo uno ignorante se ve incapaz de actuar correctamente y por tanto, de ser bueno. Es decir, si un hombre no es sabio, no puede hacer las cosas bien y por tanto, ni puede ser feliz ni hacer feliz a nadie.

Estos silogismos sumieron a Sócrates en una frustración profunda, que podríamos resumir vulgarmente diciendo: -La vida es una mierda- y que el propio Sócrates reconoció al decir: "Sea lo que sea la muerte ésta nos depara mejores cosas que la vida, porque si la muerte es la pérdida de consciencia, tal y como ocurre en muchos de nuestros sueños que al dormir no nos enteramos de estar durmiendo, entonces vale afirmar que la muerte es una situación mucho más agradable que la vida despierta con todas sus intrigas, falsedades, injusticias e ignorancias. Y si la muerte es un viaje a otra vida, siendo entonces nuestra alma inmortal no hay nada que temer ni que perder." No en vano, Sócrates fue quien buscó su propia muerte, pues de esta vida de ignorancia no esperaba nada sino dolor, injusticias y mentiras.

Visto así, cabe decir que también Sócrates contribuyó en ese proceso de degeneración que sufría el pueblo ateniense. Afirmar que para curarse los hombres más aptos de Atenas, los aristócratas como Platón por ejemplo, debían desprenderse y descuidarse de sus asuntos personales, de sus utilidades mundanas y buscar la verdad pura y desnuda porque sin ésta no es posible alcanzar la virtud, o sea, la voluntad fuerte, próspera y libre, hizo que los atenienses se volvieran más idiotas ¡Y el mismo Platón lo demuestra!

Platón, que por su abolengo y rango estaba destinado a reorganizar y liderar de nuevo Atenas para con ello, volverla de nuevo fuerte y dominadora, acabó predicando el mundo de las ideas, lo ingrata que es la vida mundana y dando pie a que los sabios, durante milenios, consideraran nuestra vida un sueño, una apariencia, algo imperfecto.

Sí, Sócrates había corrompido a los jóvenes atenienses, especialmetne al divino Platón.


Ciertamente no hay nada peor para una enfermedad que una mala medicina.

viernes, 26 de junio de 2009

A Tagore


En general la poesía me aburre... Pero Rabindranath Tagore es, junto a otros poetas como Ovidio o Nietzsche, la gran excepción. Cuantas veces he leído y releído sus obras ante el placer, el profundo placer, que sus versos saben regalar sin miramientos... ¡Pues todo placer exige repetir y eternidad!

A veces, empero, Tagore es incluso demasiado puro, demasiado etéreo, demasiado femenino para mi gusto. Lo leo y pienso -Vaya, soy un bruto-. Ovidio Y Nietzsche, quizás se atengan más a mi temperamento, pero esta feminización, esta perfección y bondad en su verbo, le da un toque exótico a Tagore encantador... ¡Tan irresistiblemente encantador y delicado!

"Qué pequeña eres brizna de hierba. Sí, pero tengo toda la Tierra a mis pies" Para sentir eso hay que tener las manos muy finas.

El día que descubrí casualmente a Tagore, con su Lipika, será siempre recordado.

Poder

El poder de un organismo, especialmente el ser humano, se manifiesta en su capacidad de elección. Cuanto más selectivos nos volvemos más poder mostramos ¡Y eso es un peligro!

jueves, 25 de junio de 2009

Apología a la ignorancia y la oscuridad

Si el sol nunca se poniera no conoceríamos las estrellas

Ser amo

Excita sus deseos y te serán fieles.

Con la espada contra la pared

Odio escribir.... pero no puedo callar

martes, 23 de junio de 2009

¿Qué existe?

A raíz del post anterior, Carlos y José Luís han quedado un poco inquietos con mi exposición. Quizás me enrolle (y no debería), pero espero ser claro y conciso.

Kant decía que las leyes de la naturaleza (los juicios sintéticos a priori) son objetivas, a priori y universales porque realmente constituyen nuestra experiencia (el mundo físico o fenoménico), al partir de la cosa en sí (un hipotético mundo exterior) y los conceptos puros del entendimiento. Nosotros nos reímos de estas dos cosas, de la cosa en sí y de los conceptos puros del entendimiento, como era categorizado el principio de causalidad por ejemplo, y afirmamos que sólo hay experiencia, o sea, mundo físico ¡Incluso nuestro pensamiento es mundo físico! Por ello decimos que no existen conceptos puros y que la causalidad es un concepto para nada bien definido, pues, ¿como puede tener definición aquello que cambia, evoluciona y nunca ha sido nada concreto y de por sí? En este preciso caso, por ejemplo, sabemos, hoy por hoy, que podemos definir el principio de causalidad de diversas maneras, algunas incompatibles incluso entre sí (Se puede percibir hasta qué grado el concepto de causalidad puede ser fútil al recordar cómo Protágoras, Perícles y otros eminentes Griegos estuvieron un día entero discutiendo sobre cual había sido causa y por tanto el responsable de la muerte de un atleta: si la jabalina, o el lanzador de la jabalina, o los jueves, etc).

En definitiva, aquí estamos discutiendo sobre el mundo físico. Y la verdad es que nadie, absolutamente nadie lo ha pasado nunca en alto, ahora bien, son muchos quienes lo han tratado como algo que debe ser negado o superado o cambiado ¡Han sido muchos quienes han estimado el mundo físico, no como lo real, sino como apariencia, sueño, velo, engaño incluso el mal! Todo el cristianismo se sustenta sobre esta idea: lo mundano es lo malo, el pecado, etc. Leer a San Agustín.

Por tanto a nuestro entender la única verdad irrefutable es que existe lo fisiológico. Ahora bien ¿Qué es la physis? Este dilema fue abierto por los griegos: Tales decía que era agua, Heráclito que era fuego o conflicto en constante transformación, Platón decía que era una copia material del mundo de las ideas en constante generación y corrupción, los epicúreos un cúmulo de infinitos seres indivisibles que se movían constantemente, y con más o menos libertad, por el no-ser (vacío) conformando cuerpos complejos o disgregándolos. Hoy en día, decimos que es energía, literalmente una transformación permanente que nunca aumenta ni disminuye, y mediante la entropía añadimos que la transformación (energía) puede ordenarse o disgregarse.

A nivel metafísico, pues, no estamos tan lejos de los griegos, aunque nosotros seamos más precisos. En realidad lo único que ha conseguido destacar la ciencia moderna a diferencia de la antigua es en operativismo ¡Hemos conseguido que la ciencia sea un mundo de operarios de la naturaleza! Pero a nivel de ideas nos cuesta superarlos. La verdad es que esto es muy curioso.

Partiendo, pues, de la idea que la naturaleza es energía (una transformación permanente) creo que no nos queda más opción que empezar a pensar la naturaleza como un mar de entes energéticos,por decirlo de alguna manera, los cuales se transforman unos a costa de otro, hecho que imposibilita la existencia de un tipo de ente energético mínimo e indivisible, fundamental y atómico. Eso nos permitirá vernos a nosotros mismo como entes energéticos de la misma forma que el sol o un electrón.

De todas formas, puesto que en el mundillo científico actual dominan los operarios de la naturaleza, supongo que resulta necesario establecer una formulación matemática que plasme esta idea, para así volverla útil para predecir y calcula; que a fin de cuentas es lo que les importa a esta gente. Pues si no es útil no hay beca.











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miércoles, 17 de junio de 2009

No existen átomos y por tanto, tampoco existe el vacío.

Recordemos el planteamiento metafísico de esos mecánicos antiguos, Demócrito y Epicuro. A su entender no existe el Ser tal cual, a lo parmenídeo, sino que existen una infinidad de seres distintos y abigarrados moviéndose en medio de la Nada. Estos seres fueron llamados átomos, o sea, lo indivisible; pues decían que ellos eran el sustrato de todo cuanto existe y 'dentro' de los cuales uno era incapaz de llegar a encontrar nada aún más primario.

La contemporaneidad se caracteriza por ser una época fuertemente epicúrea, en muchísimos aspectos. Temas como el individualismo, el carpe diem y la fugacidad de la vida (el nihilismo), así como la felicidad o el goce como finalidad vital, emparenta profundamente la actualidad con ese dios de los jardines que fue el bueno de Epicuro. Pero es más; su afán por mecanizar la naturaleza también es rabiosamente actual: le debemos los conceptos de vacío y entidad física (átomo), sobre los cuales se ha desarrollado nuestra cinemática, nuestra dinámica, en fin, nuestros análisis -de aquí surge precisamente la idea de análisis: buscar los fundamentos indivisibles de la naturaleza.

También le debemos las ideas de azar y determinación, las cuales surgen, según yo he podida averiguar, de esta visión atómica de la naturaleza.

Si miramos nuestra ciencia actual nos damos cuenta que, si bien aún continúan usando, por tradición etimológica, los términos de átomo y vacío, la verdad es que estamos hablando de cosas muy distintas.

El vacío cuántico: cualquiera que sepa un mínimo de esta materia sabe que el vacío cuántico surge a partir de la consideración que existen entes cuánticos -fotones- cuya expresión es E=hv. Pero sabe además, que esto de hablar de vacío es una especie de anacronismo terminológico. Aún se piensa en términos mecánicos en una situación en donde la mecánica hace agua porque, simplemente, la realidad no es un puñado de puntos moviéndose en un espacio vacío, como se había creído ilusamente.

Corre un rumor en internet y que sólo demuestra no saber interpretar una fórmula. Este rumor dice: el vacío cuántico es la energía mínima que puede alcanzar el universo. Pero esto no es cierto. La fórmula del vacío cuántico es, abreviando, como sigue: E=hv/2Pi . En realidad esta fórmula niega que exista un valor energético mínimo en el universo ¡Puede haber infinitos valores energéticos para el vacío cuántico según sea el valor de la frecuencia v! Por ejemplo, y recuerdo que no se tomen estos ejemplos al pie de la letra, imaginemos que estudiamos un sistema cuántico con un fotón de v=1000 y otro sistema con otro fotón de v= 10; según el primero el vacío cuántico del sistema es de E=h1000/2Pi mientras que para el segundo es E=h10/2Pi.

Siendo H y 2Pi valores constantes parece obvio que el vacío difiere radicalmente entre un sistema cuántico y otro. Entonces, nos preguntamos: ¿acaso mientras haya energía no es posible hallar nuevos 'entes físicos'?

En fin, creo que nos deberíamos quitar de la cabeza la idea que existen entidades físicas fundamentales en la naturaleza. Al menos eso es lo que indican las fórmulas. Pero durante siglos se ha interpretado el mundo como el conjunto de objetos o entes físicos ¡Y aún son muchos los que se pierden al salir de este esquema conceptual!

Hay que superar nuestros propios prejuicios y aprender a saltar al agua sin flotador.


Genealogía de los conceptos


Hace ya dos o tres años escribí un ensayo sobre el origen y la evolución de ciertos conceptos científicos, como espacio, tiempo, causalidad, simultaneidad, entidad física o energía.

Aunque ese ensayo fuera sólo eso, un esbozo y una tentativa, me parece crucial desarrollar un estudio semejante ¡Aún mucha gente cree que los conceptos nos vienen dados! Recuerdo que escuché una vez un profesor de ingeniería decir -Energía es energía-. Y luego se preguntan por qué la gente pasa de cursar este tipo de carreras.

En fin, precisamente uno de los conceptos a mi saber más intrigantes es éste, el de energía, que aparece por primera vez en Aristóteles y que, aún a día de hoy, parece susceptible de evolución y cambio.

Quizás de aquí salga una nueva ciencia ¿Qué tipo de nombre podríamos ponerle?

martes, 16 de junio de 2009

Mundo interior

Todo el mundo sabe que el cristianismo se forja sobre la idea que existe un mundo interior -El reino de Dios-. Un sentimiento, éste, harto tardío en la historia del pensamiento humano.



Fue San agustín (s.V d.c) quién habló más claro al respecto "No salgas a fuera, vuélvete a ti mismo; la verdad habita en el hombre interior" ¿Por qué predicaba eso San Agustí
n? No podía soportar la physis, la naturaleza, o sea, hablando literalmente no soportaba cuanto fluctúa, se transforma, se mezcla y deviene. Entendía que en donde hay transformación y cambio no se puede extraer ninguna opinión científica, en la medida que una opinión científica, y por tanto verdadera, es aquella que no admite duda, revisión ni corrección -¡La verdad ha de ser eterna!- Exclamaba.

En este sentido, San Agustín afirmaba que el mundo exterior, o mundo físico, era el mal, pues era fuente de errores, falacias, mitos, en fin, opiniones corregibles, mudables y revisables ¡En el mundo físico no hay nada fijo, seguro y eterno... es un continuo ahogarse!


-¿Donde es la verdad?- Se preguntó entonces, y la respuesta fue: -Dentro de mí; la fe y la razón me proporcionan las verdades eternas-. Cierto es que la vida de los mártires cristianos fueron expuestas como ejemplos de su teoría: por más brutalidades que hubieran sufrido los cuerpos de esos 'santos' su verdad interior, su fe en la palabra de Cristo, había quedado inalterada e insobornable. En cambio, la realidad exterior y mundana era corrupta y corpórea (en latín ambos términos comparten la misma raíz, y corpore significaba cadáver)... estaba destinada a perecer ¡Cómo la eterna Roma! Ciertamente San Agustín vivió la decadencia del imperio, con el saqueo de Roma por parte de los bárbaros incluido ¡Cómo no iba a considerar malo un mundo decadente y degenerado! Pero él no era ningún remedio contra la decadencia del imperio, como así bien se presentaba ante las masas romanas deseosas de salvación ante un mundo en caída libre. San Agustín era un síntoma más de esa degeneración que incendiaba occidente.

Bien, pues, con el cristianismo como ciencia oficial de ese enclenque y corrupto imperio romano, empieza una nueva era cuyo sino consistió en cultivar, en exclusivo, la vida interior a costa de despreciar y huir del mundo 'exterior', corporal, físico, fluctuante. Se empezaron a crear monasterios y a pregonar la vida retirada; mientras se encerraba a la bestia humana en sí misma a través del desprecio hacia todo lo físico, todo lo violento, todo lo que vitaliza y enerba al cuerpo ¡Se metió a la bestia humana en una jaula! Y entonces, se dijo... ahora el ser humano es bueno y sabio, pues disfruta en exclusivo de su mundo interior.

Y ante este panorama entra en acción Descartes y sus tres sustancias: la interior o espiritual, la material o exterior y la divina ¿Qué son para Descartes el mundo interior y el mundo exterior? No tienen nada que ver con lo que había dicho San Agustín ¡Y sin embargo parecía algo parejo! Descartes, como si fuera un Ulysses, creó el más imponente de los caballos de Troya jamás vistos en la historia del pensamiento. Sabía que si no hablaba de alma y cuerpo, como dos sustancias o mundos distintos, ningún círculo cultural cristiano le abriría las puertas.

Descartes dijo: el mundo exterior es, como dice San Agustín, la naturaleza, el mundo físico en cambio permanente; el mundo interior es el de nuestra consciencia. Visto así el esquema era plenamente agustiniano y por tanto, aceptable por cualquier comisión de sabios que juzgara el sistema. Pero entonces Descartes añadió algo asombroso, pura dinamita: sólo percibimos nuestro mundo interior, ¡sólo conocemos de forma inmediata nuestros estados conscientes! Esto implica que ese mundo exterior, físico, en transformación sólo lo podamos deducir de nuestros estados interiores.

Y con semejante astucia Descartes hizo reventar todas las cátedras de teología de Europa, las cuales empezaron a comerse el coco acerca de cómo el mundo interior puede reflejar el mundo exterior. A esta gilipollez lingüística se le ha llamado durante siglos filosofía y si se ha discutido como se ha discutido se debe, simplemente, a que nadie se ha puesto a buscar la evolución y la genealogía de los términos que han entrado en juego.

Pero volvamos a Descartes. El francés también dice que la ciencia reside en el mundo interior; lo que sucede es que, a su entender, el mundo interior es muy distinto al de San Agustín. Aquello cuanto éste último llamaba mal, engaño y error, Descartes lo llama ideas adventicias (percepciones empíricas) y las valora como verdades inmediatas procedentes de un hipotético mundo exterior que desconocemos completamente ¿Se aprecia donde se halla el engaño?

Bien, pues, después de que esos ingleses, burdos y mediocres, -Berkeley, Locke y Hume- trapichearan con el sistema cartesiano salió Kant explicando la mayor de las tonterías imaginables. Kant dijo que el mundo exterior de Descartes es la cosa en sí y como tal nos resulta desconocida. Pero es más, añadió el alemán, si bien Descartes decía que a través de las percepciones empíricas (se llama percepción pq se supone que proviene de un hipotético mundo exterior) podíamos deducir cómo era el mundo exterior de donde procedían nuestras percepciones gracias a la omnipotencia divina, Kant niega que nuestras percepciones nos puedan aclarar nada del mundo exterior, o sea, de la cosa en sí.

Llegados aquí nos encontramos con lo que ya expuse hace un par de días. Y ciertamente hay muchas cosas que decir al respecto, una vez uno 'descubre' toda esta pantomima psicológica que ha dado fundamento a la mecánica occidental; pues recordemos como aún Einstein decía que para hacer ciencia es necesario considerar que existe un mundo interior y un mundo exterior, objetivo y determinado que debe reflejarse, de alguna forma, en el primero.


En fin, nuestra ciencia está infestada de teología e idealismo, de burda psicología. Y encima no pocos paletos de la ciencia tienen la desfachatez de decir que la ciencia no es religión ni cree en cosas indemostrables. Es de risa... con eso sólo demuestran su profunda, profunda ignorancia, no sólo para con la historia de la ciencia sino para consigo mismos.



Immoralidad

Durante siglos mentir ha sido tachado de inmoral -Una conducta reprobable. Pero nosotros hemos cambiado de opinión al respecto. A nuestro entender lo inmoral es no saber mentir.

lunes, 15 de junio de 2009

Más allá de la filosofía


Cuando uno se lee al viejo Kant se da cuenta de que éste no hace propiamente filosofía, sino que pretende ir más allá. Kant pretende hallar una ciencia, que llama ciencia transcendental, a través de la cual se pueda justificar no sólo la ciencia natural, sino la metafísica. Yo he leído a muy poca gente que explique esto con un poco de claridad.

Kant dijo, pues, que según su ciencia transcendental la metafísica no podía considerarse un conocimiento y por tanto, una ciencia natural. La razón de ello radicaba en la expeditiva idea de que el hombre no puede intuir directamente la cosa en sí.

Los idealistas alemanes, herederos de Kant, eliminaron la cosa en sí, o al menos como en Schopenhauer la redefinieron. En base a ello, vieron que la metafísica no sólo podía tratarse como una ciencia, sino como la ciencia suprema capaz de darnos una visón de todo lo que existe y puede existir -¡La ciencia puede alcanzar el absoluto!- Exclamaron con un entusiasmo desbordante. De aquí apareció, a principios del siglo XX el programa logicista de Russell y Hilbert, el cual presuponía que el conocimiento humano debía poderse reducir a una pura tautología tipo A=A.

Hoy en día, que ya nadie cree en la cosa en sí ni en la consciencia transcendental, nos hemos vuelto metafísicos ¡Aunque no lo llamemos con este nombre que sabe carca a nuestros oídos! Salta a la vista, la ciencia actual no teme embarcarse a hacer metafísica, o sea, en hallar el origen del cosmos y la vida.

Sin embargo, como sucede con todas las cosas imberbes, también los físicos pecan de novatos cuando se aventuran en estos terrenos de la metafísica... o la cosmología ¡Ponedle el nombre que queráis!

Se avecina una época de un resurgimiento metafísico, de nuevas explicaciones sobre el todo, la realidad y nosotros mismos. Habrá que ver hasta qué medida somos capaces de superar el pasado ¿Seremos capaces de presentar visiones y explicaciones sobre la vida más potentes que las que han habido hasta la fecha? Para ello sería bueno, de un buen principio, aprender qué dijeron nuestros predecesores al respecto... ¡Y el porqué lo defendieron!

domingo, 14 de junio de 2009

Cansancio

Cuando estamos cansados comenzamos a aprender y mejorar.

jueves, 11 de junio de 2009

Culturismo intelectual


En la Grecia arcaica la gimnasia formaba parte de la preparación del guerrero. Esos griegos llegaron a lucir cuerpos sanos, bellos y fuertes, no por ser unos metrosexuales y unos exhibicionistas, sino por necesidad. En un mundo de guerras o eras fuerte o, en el mejor de los casos, morías... ¡Y en el peor te convertían en esclavo! Esos hombres disciplinaban el cuerpo por amor a la vida, por amor propio, por necesidad y sanas ansias de poder.

Cuando Grecia entró en decadencia y se vulgarizó, el gimnasio pasó a ser un centro de culturismo, de exibicionismo, en fin, de goce del cuerpo, en vez de ser un santuario de preparación y sacrificio para la vida.

Así sucede también con el espíritu y por tanto, con muchos intelectuales: son culturistas intelectuales... decadentes. Su conocimiento no es fruto de la necesidad, el amor propio y el sacrificio vital, sino el exhibicionismo cultural. Ningún chupatintas ha sufrido jamás por el conocimiento ¡Cómo no va a vanalizarlo... incluso cuando le dé importancia! Eso lo dice todo.

martes, 9 de junio de 2009

Muerte animal

¿Son conscientes los animales de la muerte? En la medida que la idea de la muerte aparece en la historia del pensamiento humano como una construcción racional, así la de la causalidad o la del principio de identidad, es posible que la idea de la muerte sea fruto del raciocinio ¿Significa eso que la muerte es una ficción humana?

La felicidad

La felicidad es como la verdad y el dinero: una preocupación del hombre civilizado.

Estado natural

No es cierto que el hombre en estado de naturaleza fuera libre, lo que sucede es que no se lo planteaba.

La idea de libre y esclavo surgen con la civilización

lunes, 8 de junio de 2009

Lógica irracional

A los espíritus inferiores toda lógica superior les sabe irracional... porque no la comprenden, porque les avasalla, porque les machaca sin piedad su pequeño raciocinio de simio.

Las razones más fuertes no se comparten fácilmente y por ello, raramente se muestran como objetivas y comunicables a muchos.

Gimnástica mental

La mente es un músculo y como tal, precisa de calentamiento, estiramientos y una preparación sumamente meditada según las circunstancias antes de ponerse a funcionar a toda máquina. Pero eso lo ignoran todos los centros culturales superiores. En verdad, estos centros son, culturalmente hablando, una salvajada; pero ellos predican todo lo contrario.

Nuestro peligro

Nos sentimos pletóricos, llenos de fuerzas... en nuestro interior una oscura e incógnita presión hierve sin cesar. Es nuestro infierno interior... Eh aquí nuestro peligro: volvernos demoledores, incluso inhumanos ¡Auténticos soles que dejan todo cuanto acarician inerte y yermo con su fuego!

Hay que vigilar con lo seco, degenerado y carcomido... ¡Pues todo eso nos enciende!

Entropía

A propósito del comentario que me dejó José Luís sobre la entropía.

Entropía, del griego transformación, evolución incluso creación. Esto para saber de qué hablamos.

El concepto de entropía surge del modelo de Carnot cuando el francés pauta el comportamiento que debe manifestar un sistema termodinámico completamente aislado -Ideal-. Su conclusión es como sigue: un sistema ideal se comporta como una máquina perfecta, o sea, traza un proceso reversible.

¿Qué significa la reversibilidad? A grandes trazas que un proceso viene constituido por infinitos estados termodinámicos (Volumen, temperatura, presión, velocidad, etc) cada uno determinado de forma completa a partir del anterior. Esto viene demostrado por el teorema de Noether.

Pero en la naturaleza no existen procesos verdaderamente reversibles y por consiguiente, completamente determinados, sino aparentemente determinados. En otras palabras, en la naturaleza no existen sistemas completamente aislados, sin entorno. Esto es lo que vio Clausius.Sin embargo, la ciencia, la verdad científica, como ya he comentado otras veces, surge de las mentiras, las hipótesis y las falsas idealizaciones.

Considerando, pues, que el universo es un conjunto de fenómenos o procesos regulares y por tanto, aislados entre sí (Esta es la tesis metafísica del positivismo), se tuvo que admitir la existencia de una nueva variable termodinámica para hacer cuadrar los cálculos con lo experimentado. Así surgió el concepto entropía: como la desviación que presentaba un proceso ideal en la naturaleza, al ser un proceso más o menos "abierto".

En razón, pues, el concepto de entropía no indica más que la cantidad de energía adicional que precisa un sistema determinado arbitrariamente por nosotros para que éste se comporte como si fuera ideal y por tanto, determinado por sí mismo.

De aquí salió la idea que todo sistema dentro de la naturaleza, al ser abierto (al interactuar con un entorno), generaba entropía ¿Qué significaba eso? Que todo sistema seguía cierta dirección temporal, una determinada dirección de transformación... cierta causalidad: de un estado completamente ordenado pasaba espontáneamente a un estado completamente desordenado (muerte térmica)

El problema viene ahora, ¿como debemos tratar el universo si lo consideramos un sistema completamente aislado y por tanto, sin capacidad de transformarse a costa de un entorno? El problema es que si decimos que el Universo, como sistema aislado, debe comportarse de forma reversible conllevaría que no se transformara, que fuera estático, puesto que carecería de entropía (Recordemos que la fórmula simple, pero no errónea, de la entropia es S=Q/T, en donde Q es el flujo energético entre el sistema y su entorno -Y si no hay entorno Q= 0 y por tanto, S= 0).


Pero es evidente que el universo se transforma ¡No seamos eleatas! Bien, entonces se pensó de forma pueril e infentil: si el universo se transforma es porque genera entropía ¡Porque para aquel entonces sólo se reconocían los sistemas irreversibles que generan entropía! O sea, sólo se reconocían sistemas típicamente mecánicos (máquinas de vapor, etc), todos los cuales son degenerativos.

Pero, ¿cómo la genera la entropía el u
niverso si es un sistema aislado y en principio, según la fórmula, eso conllevaría que la entropía fuera nula? Se preguntaron los más listos. La respuesta no fue más imbécil, a saber: como consideramos que la mayoria de los sistemas del universo generan entropía la entropía del universo es la suma de todos ellos.

De aquí se ha prodigado durante más de un siglo la idea pesimista (porque esto es fruto, sólo, del pesimismo existencial del s.XIX y XX) de que la entropía siempre aumenta y que el destino del Universo es la Muerte térmica ¡Cómo si el Unvierso fuera una máquina de vapor!


Ha sido a mediados del s.XX que se ha empezado a reconocer que en la naturaleza también hay sistemas que no son degenerativos sino vigorosos, o sea, destruyen entropía ¡Todos los procesos de la vida son autopoyéticos y por tanto destrueyen entropía o sea, se alimentan de lo que hacen degenerar! ¡Y estos no son pocos! Tales sistemas autoorganizativos se caracterizan por generar un proceso complejo y energéticamente activo a partir de un montón de "escombros".

Pero, ¿como se ha interpretado todo esto? Tal y como lo exponía clara y sencillamente José Luís; a saber: si un sistema abierto destruye entropía es a costa de generarla en su entorno. Por tanto,
al hacer cosmología se concluye: hay que despreciar la acción entrópica negativa de esta clase de procesos de autoorganización. Pero esta respuesta no sólo es miope, sino incluso injusta con los procesos de la vida. Es como decir, el mundo se muere irremediablemente y toda brizna de vida posible es algo insignificante e ilusorio. Ciertamente, hay que tener olfato para darse cuenta de lo que hay detrás de la aparente 'objetividad' e 'imparcialidad' que pretenden esgrimir los científicos.

Pero, ¿a quienes quieren engañar estos pesimistas? Aquí los científicos se han callado algo fundamental, a saber: de la misma forma que un sistema destruye entropía en la medida que la genera en su entorno, también sucede al revés. Un sistema crea entropía en la medida que la destruye en su entorno.

¿Pero por qué no se acepta eso en el mundillo de la ciencia actual? Porque aceptarlo implicaría, o al menos eso creen los científicos, que a nivel global el universo fuera entrópicamente nulo (la entropía generada se destruiría a la par) y por tanto, se tuviera que aceptar que el Unvierso fuera un proceso ideal, reversible, estático contra todo lo evidente ¡Y menudo problema tendríamos aquí! La solución que se tomó para satisfacer la evidencia general de que el universo está en transformación y creación constante es que en cómputos generales la entropía siempre aumentara y por tanto, la vida tendiera, a fin de cuentas, hacia la muerte, la nada... el nihilismo.

Lo cierto es que los griegos, Platón en especial, también tuvo este problema pero prefirió escoger la otra solución: el Universo sensible parte del desorden absoluto (materia) y tiende cada vez a una forma de vida más perfecta, más organizada, más perfecta e ideal... mejor. Y es que los griegos amaban la vida, no como los cristianos o sea, los occidentales.

Sin embargo, no es cierto que si consideramos el Universo como un sistema global y aceptamos, tal y como se puede comprobar, como éste genera tanta entropía como la que destruye, ello implicaría necesariamente que la entropía del Universo fuera nula y el Cosmos un ente energético estático. Pero cabilar de esta forma, señores, es no saber contar.

En fin, lo dejo aquí... pues he hablado más de la cuenta.

Porque me lo merezco

Pensémoslo bien, hay tantas razones para justificar que nos merecemos lo que tenemos como que no. Mientras nosotros creemos que realmente nos merecemos lo que tenemos ya porque nos lo hemos ganado ya porque lo estimamos como un derecho propio, quienes nos envidian, incluso odian, apelan o la suerte o a la injustícia.

Libertad

Algunos han empezado a ser libres, a ser sí mismos, cuando atónitos se han dado cuenta que, en verdad, a nadie les importaban sus vidas.

domingo, 7 de junio de 2009

Una mentira

No es cierto que 'in vino veritas', es más, muchas veces resulta completamente falso.

Consejo

No enamorarse jamás por la vista... sin haberla probado.

sábado, 6 de junio de 2009

Predestinación inversa

A costa del post de Carlos me vino en mente una idea curiosa.

De costumbre se considera que la causa siempre precede al efecto ¡Y si en ciertas situaciones fuera al revés! Ciertamente esta idea parece de locos, pero a fin de cuentas la consideración que la causa precede al efecto nace de la idea que el tiempo tiene un sentido bien marcado; idea, ésta, típicamente cristiana (o sea es falsa).

Hitler y Schopenhauer

Hitler afirmaba que en el frente, durante la 1º Guerra Mundial, su "Biblia" personal fue "El Mundo como voluntad y representación", de Schopenhauer. A primera vista, parecería que hay muchas diferencias entre ambos, y así lo exponen no pocos estudiosos del tema. Pero yo tengo mis dudas. Me parece que Hitler sigue a rajatabla los sentimientos shopenhaerianos. ¿Acaso Hitler no hizo lo que hizo por compasión hacia la humanidad? No se quiere reconocer, pero en verdad Hitler quería salvar al ser humano.

Viejos amores

Cuando te reencuentras con viejos amores y viejas obsesiones a veces el tiempo desaparece... el pasado se vuelve presente y te saltas de un plas los pasos previos, mientras descubres matices nuevos ¡La situación adquiere un nuevo e insospechado color!

Pd/ Para los cortos de miras -no hablo sólo de cuestiones de sexo.

Dolores de garganta

Después de discutir y luchar por la verdad uno debe callarse un tiempo y reposar ¡La verdad también cansa!

No medias tintas

Mi carácter:
Reflexionar sobre las cosas desde diferentes perspectivas y si después de ello intuyo que algo no me satisface decir no, y ser absolutamente intransigente con la decisión.

Si ante cierta situación me siento indeciso me aparto, espero, desconfío... E intentar vivir las menos situaciones indecisas posibles; eso debilita el criterio propio y la autoconfianza.

Si algo me apasiona digo sí, completamente sí ¡Y hasta las últimas consecuencias! Pues , aunque hierra, también habrá valido la pena.

miércoles, 3 de junio de 2009

Los blogs corrompiendo la cultura

Los blogs son el ágora del s.XXI y para bloggear hay que tener sangre de sofista ¡Eh aquí el gran peligro! Que acabemos siendo unos charlatanes y unos cuentacuentos; que nos volvamos unos blandengues mentales; que sepamos de todo un poco pero que seamos incapaces de profundizar en nada... ¡Como ya les sucedió a los griegos!

Los blogs van a favorecer la decadencia cultural ¿Quien puede dudarlo?

martes, 2 de junio de 2009

Mostrar amor y actuar

No pocas veces nos resulta más fácil mostrar cierto amor y afecto para con quienes, a decir verdad, tampoco deseamos tanto. En estos casos nos resulta fácil actuar y seducir, pues sabemos que nuestros afectos y atenciones para con ese son una especie de atuendo, que en un momento dado podremos sacarnos de encima.

En cambio, muchas veces nos vemos incapaces de mostrar amor y afecto para con quienes sentimos una atracción feroz. Tememos nuestros propios deseos y, para protegernos, actuamos como si esa otra persona no nos afectara para nada ¡Nos mostramos incluso indiferentes!

El colmo llega cuando actuamos como si odiásemos a esa persona, pero porque la deseamos.

El color de la verdad

Sí, la verdad tiene color: el arco iris. Y es que hay verdades de todos los colores.

El poder de juzgar

Como en tantas otras cosas, Jesús mentía también cuando dijo: no juzgues a los demás si no quieres ser juzgado.

Poder juzgar a otros no implica tener que sufrir, luego, sus juicios ¡En la justícia la reciprocidad jamás se presenta como una condición necesaria!

Grandes ideas

Las más potentes ideas raras veces llegan de la mano de escritores malos y pesados. Como todo lo bueno en el mundo, éstas siempre aparecen como asequibles y accesibles a todos, sin realmente serlo -al menos completament.

Cuidar el estilo es una forma de cuidar el pensamiento.

lunes, 1 de junio de 2009

Inteligencia y verdad

Cuanto más listos somos más nos engañamos a nosotros mismos

Juicios analíticos

No existen juicios analíticos, lo que existen, en todo caso, son juicios no contradictorios. Pero estos no son el fundamento de la realidad como se ha creído largamente.

En fin, mediante el análisis no vamos a descubrir, jamás, la esencia de las cosas.

Pensamientos versus Sentimientos

Muchas mujeres lo darían todo por experimentar sentimientos bonitos y cucos; precisamente eso piden al arte: que les proporcione conflictos sentimentales, tales como los que logran las telenovelas por ejemplo.

Muchos hombres, en cambio, piden otra cosa: experimentar las más potentes ideas. Para un hombre cualquier sentimentalismo carece de color al lado de una idea potente.

Mientras las mujeres exclaman ante una obra artística -Qué bonito- los hombres se preguntan -¿Cómo ha logrado eso el artista?-

Suicidio

Para los antiguos griegos o romanos, nuestra mentalidad actual parecería típica de esclavos. A su entender, sólo los esclavos quieren vivir a toda costa y buscan, por todos los medios, salvar el culo como se dice vulgarmente. Precisamente eso significa en latín 'servus': aquel a quien se le permite vivir.

Los hombres libres de antaño tachaban de indigno (en latín exlavo) recibir la vida de parte de otro ¡Eso podía llegar a tomarse incluso como una ofensa personal! A su entender, el valor de su vida consistía, no en recibir sino en sacrificarse por algo, en la mayoría de los casos por la república y en casos excepcionales por sí mismos -¡Puesto que la vida es breve aspiremos a una muerte gloriosa!- Exclamaban. Catón el joven, por ejemplo, se suicidó al saber que César, una vez había vencido a la República, le perdonaba y le alargaba la mano en señal de amnistía. Catón dijo al cortarse la venas -¡Quién es César para perdonarme la vida!- Escuchar eso, hoy en día, da miedo a más de uno.

Los sentimientos humanitarios modernos, desconocidos antaño, surgen de la idea cristiana de que la vida es un don del Señor. Refinado esto por la astucia de los ilustrados del s.XVIII, de aquí se sacó la idea moderna de que la vida es un derecho inalienable de todo hombre o mujer. Pero para los antiguos eso, en gran medida, era repudiable, cosa de esclavos: típico de quienes no se respetan ni se aman a sí mismos; literalmente, típico de quienes no se lavan.

domingo, 31 de mayo de 2009

Educación artística

Los profesores están muy lejos de erigirse como buenos educadores; a los sumo llegan a ser pedantes. Sólo los artistas son capaces de posicionarse como los verdaderos educadores, los grandes divulgadores... los buenos comunicadores.

Aforismo

Cuando andamos por una cuerda sobre un abismo tan fácil es caer hacia la izquierda como a la derecha. Sólo se mantienen firmes quienes miran al frente, al horizonte.

Lo que no nos gusta

Despreciamos lo fácil, lo que no duele, lo que no deja huella en nosotros.
¡Si no hiere no es amor ni es vida!

Vigilemos con los que predican huir del dolor y exterminar todo lo que causa dolor; hay algo enfermizo y peligroso en sus prédicas.

No nos hagáis caso

No nos hagáis demasiado caso, por más que deseéis creernos ciegamente: si no sabemos algo nos lo inventamos.

Ética

Quien tiene un objetivo a qué sacrificar su vida ese conoce lo correcto y lo erróneo, lo bueno y lo malo.

sábado, 30 de mayo de 2009

Sueños

Tener sueños interesantes es el primer paso para vivir una vida interesante. Quien se despierta riendo a carcajada límpia al 'vivir' un sueño encantador y burlón anda alegre la mitad del día.

Arte y libertad

La cultura antigua consideró en no pocas ocasiones que la única forma mediante la cual el hombre pude ser realmente libre es a través del arte ¿Por qué? Porqué se concebía el arte como la contemplación de la Belleza.

Algo era considerado bello si se mostraba por sí mismo, sin interés ni 'deseo', sino con toda su pureza, o sea, sin mezclarse con nada, sin devenir, sin motivo alguno más que el de mostrarse a sí mismo por sí mismo. En fin, algo era bello si se presentaba como eterno: era capaz de aislarse por completo de la fugacidad de la vida cotidiana. "Arts longa vita brevis" decían los antiguos.

Contemplar lo bello era experimentar lo eterno y por tanto, uno se liberaba de las cadenas de la vida mundana que con su ajetreo diario y sus insaciables intereses nos mantiene esclavizados... ¡y condenados a lo efímero!

Hoy en día muy pocos piensan así. Para la mayoría el arte es cultura y la cultura erudición. Raramente entendemos el arte como un estado de liberación y eternidad.

viernes, 29 de mayo de 2009

Sentidos y sensaciones

El empirismo ha partido de la idea de que existe un mundo exterior, lleno de objetos o entes físicos, y que nosotros tenemos unos sentidos a través de los cuales este mundo exterior se impresiona en nosotros, y por tanto, lo captamos. Estas impresiones causadas por el afecto o impresión entre el mundo exterior y nuestros sentidos se conocen ordinariamente como nuestras sensaciones (pecepciones), o sea, nuestros estados conscientes.

Problema: si sólo somos conscientes de las sensaciones no podemos demostrar ni la existencia del mundo exterior ni de nuestros sentidos ¡Ni mucho menos de nuestra consciencia! Sólo podemos demostrar las sensaciones o percepciones ¡Los propios sentidos son sensaciones! así como tb la idea de consciència es una sensación.

Pregunta: si no podemos demostrar la existencia de un mundo exterior, de unos sentidos y una consciencia (un yo), ¿acaso podemos continuar llamando a cuanto existe y se vive como sensaciones y percepciones?

El empirismo es un dogmatismo

jueves, 28 de mayo de 2009

La verdad de la ciencia

La ciencia no se sustenta sobre verdades sino sobre hipótesis. Sin el error y el engaño no sería posible haber construido este immenso edificio que es nuestra ciencia.

De momento, los hombres sólo podemos decir que la verdad surge de ciertos errores y engaños 'útiles'.



Immoral

Afirmar que toda, absolutamente toda conducta humana es buena y justa es una immoralidad. Sin embargo un Dios podría aplaudir con alegría e inocencia semejante immoralidad. Eso era lo que intuía Heráclito cuando dijo: para el Dios todas la cosas son buenas y justas, pero los hombres juzgan unas como buenas y otras como malas.

No encontrar necesario juzgar nada porque todo es bueno, justo y bello es un signo de divinidad.

Teoría estética

Lo bello despierta nuestros apetitos ¡Queremos devorarlo! Lo feo nos corta el rollo ¡Queremos apartarlo, cambiarlo, mejorarlo!

Perder los nervios

Me pongo más nervioso al notar que me pongo nervioso ¿Acaso tomar consciencia de nuestras sensaciones y voliciones consistirá, simplemente, en acentuarlas?

Solucionar problemas

Crear un problema nuevo puede ser, a veces, la mejor manera de solucionar un viejo problema.



martes, 26 de mayo de 2009

Silencio

Siempre hay algo que callarse

El anzuelo

¡Buscamos una salida! Buscamos la forma de salvarnos... ahí está la luz ¡Ahí vemos una solución a todos los problemas! Y nos agarramos con fuerza ¡Con mucha fuerza! creemos que hemos salido del laberinto, pero parece ser que nos han pescado.

Indeterminación

¿Por qué nos resulta imposible determinar completamente la naturaleza, o sea, nuestra vida? ¿Por qué ya no existe un mundo exterior objetivo y claro de cuerpos y trayectorias esperando ser desvelado por nosotros, sino que al interactuar con el mundo lo creamos? ¿Por qué suponemos que existen entidades físicas que no podemos conocer, como las partículas virtuales? ¿Qué implica todo esto en nuestras vidas?

lunes, 25 de mayo de 2009

Misoginia

¿Por qué las mujeres querrán que las tomemos en serio? Qué ingenuas son... La verdad es que tenemos razones de sobras para no tomárnoslas demasiado en serio: todo lo serio se vuelve feo y pesado ¡Y para nada queremos dejar de verlas bellas y ligeras como volubles pompas de jabón! Sobretodo cuando se contrarían, lloran y se ponen de mal humor.

El origen de la misoginia es, precisamente, haber tomado en serio a la mujer.

El trabajo no dignifica

Marx escribió que el trabajo dignifica al hombre. Schopenhauer decía, al respecto, que el trabajo otorga el derecho a poseer lo que se fabrica ¡Cuantas mentiras piadosas! Sólo trabajan los esclavos. Los hombres libres... Sólo basta recordar cómo los Dioses castigaron al hombre: le obligaron a trabajar, es decir, a tener que ganarse la vida. 

¡No hay fondo!

Para qué dilatarse escribiendo página tras página tal que si la verdad fuera a peso ¡Cómo si por escribir más nos precipitásemos al fondo y transfondo de las cosas! Estáis avisados: las cosas carecen de núcleo y la vida de sustancia.

Los hombres más profundos alcanzan a buzo las más bellas superficialidades, las aguas más frías, más estáticas, más serenas, más límpidas capaces de refrescar a nuestro siempre ardiente y salvaje corazón.

La mayoría busca calor en el arte, nosotros, ardientes en deseos, precisamos frialdad.

domingo, 24 de mayo de 2009

Somos abejas

Para elaborar la más sabrosa de las mieles se precisa, antes, recolectar polen de muchas y diversas flores.

El final de un libro

Toda gran obra se termina cuando le quitamos el andamio y nadie ve, ya, su esqueleto, su progreso, su cómo se ha hecho.

Enfermedad de amor

El amor es una enfermedad ¡Quien no ha padecido incluso fiebre bajo tales deseos! Al comienzo todo resulta tan natural, tan al rojo vivo... Pero nos curtimos, y fácilmente uno puede volverse más superficial y veleidoso, y tomarse el amor como una forma más de disfrazarse.

Hacer dinero

Uno se puede forrar vendiendo promesas y dando esperanzas. De hecho, ¿no ha sido éste el mayor negocio que ha llevado a cabo el consumismo? ¿Nuestra sociedad no se ha elevado sobre ciertas promesas y esperanzas? Ver la vacuidad de estos fundamentos da miedo; mejor pensemos en otras cosas...

Arte y sufrimiento

¿Por qué el dolor es la fuerza primaria de toda obra artística? Porque el arte es la única forma de redimir el sufrimiento al ser, el artista, el único capaz de convertir lo doloroso en placer, lo monstruoso en bello.

Cristo no salva; sólo los grandes artistas son capaces de redimir el dolor humano al convertirlo en belleza ¡Entonces el hombre encuentra la felicidad en la tierra!


PD/ Ahí tenemos a esa película titulada 'Hiroshima mon amour'

Predicadores de la vida

La mayoría de los predicadores de la vida, los defensores de la vida, más bien actúan en detrimiento de la especie humana. Son caballos de troya y parásitos... Dicen que defienden la vida cuando, a fin de cuentas, defienden, sólo, su idea de la vida ¡Cómo si la vida no pudiera mirarse a través de más ideas, incluso absolutamente contrarias y refractarias a esa!

El tonto de la lógica

El Listo de la lógica: Todo A implica B
El Tonto de la lógica: No lo entiendo
El Listo de la lógica: Si hombre, ¿no lo ves? ¡Resulta evidente que A implica B!
El Tonto de la lógica: No, no lo veo... ¿De dónde sacas semejante necesidad?
El Listo de la lógica: Es evidente... por sí mismo.
El Tonto de la lógica: Pues a mi me parece evidente que A = B

sábado, 23 de mayo de 2009

¡Qué vulgar!

¡Cuántos aspectos, matices y contradicciones esconde una palabra! Hablar es siempre vulgar... Y el saber leer se reserva a pocos -Los que no creen en las palabras-.

Miss Universo

Le preguntaron a una Miss Universo: ¿Quién fue Confucio?
Ella, nerviosa, respondió: Es el inventor de la confusión.

Me gustan estas mujeres... Hacen pensar ¡Y reír! Que no es poco.

viernes, 22 de mayo de 2009

Sin odio

Son muy pocos quienes pueden hacerle la guerra a otro, ya sea con armas bélicas ya con una crítica, sin rencor ni odio, sólo por el placer de entrar en conflicto y medir laspropias fuerzas.

La mayoría predica y exije la paz a toda costa, pero entran en guerra cuando odian o se vengan, es decir, cuando hallan una 'causa justa'.

El enterado

A veces hacerse el bobo y parecer no enterarse de nada es la mejor forma de pillarlo todo.

Juego

Descubrimos nuestra auténtica vocación jugando apasionadamente.

Amor

Abundan los que mendigan amor... Al final hasta el amor huele mal.

El genio

Todo genio se impone con su arte

jueves, 21 de mayo de 2009

Igualdad sexual como cuestión de gustos

A: No creo en la igualdad entre sexos
B: ¿Qué quieres decir con 'no crees'?
A: Que aunque me des treinta mil razones para defender tal igualdad esta idea sigue sin gustarme... y no la voy a defender ni promocionar.
B: ¡Eres un fanático! No atiendes a razones.
A: No, no soy ningún fanático pero ninguna de las razones que me des para defender la igualdad sexual es firme. Defiendes con razones la igualdad, pero no demuestras con ello que ésta favorezca el porvenir de la especie humana. Sólo demuestras que tú quieres esta igualdad... ¡Que tú crees en ella!
B: ¿Qué?
A: Me ataño a la razón cuando ésta demuestra, pero tus razones son vacuas ... como mis creencias ¿Quieres seguir discutiendo de gustos?

Ética y Walt Disney

La moral de Walt Disney es una depravación... Se destroza anímicamente a las niñas con mentiras y príncpies azules. Sin embargo, ningún depravado lo va a reconocer.

Diferencias

A veces ocurre que aquellas experiencias que tanto desea y alaba la gente a nuestro parecer saben sosas, menores. Entonces pensamos que la gente exagera, pero olvidamos que no todos los hombres son iguales.

Seducir

Nos seducen y, entonces, pretendemos seducir al seductor olvidando que actuamos bajo su seducción ¡Somos arrastrados y creemos arrastrar!

¿Cómo podemos seducir al seductor? ¿Cómo arrastrar lo que nos arrastra?

Coronando la cima

¿Como adivinamos que hemos coronado la cima? Cuando todos los caminos nos llevan al mismo punto ¿Cuál es la falacia de este razonamiento?



lunes, 18 de mayo de 2009

Superioridad intelectual

Los pobres de espíritu, las inteligencias más mediocres e ingenuas, fácilmente creen y abrazan las ideas que llegan a comprender; eso lo saben muy bien los astutos divulgadores y las empresas editoriales ¡Su máximo esfuerzo consiste en tejer textos comprensibles! Saben que la comprensión les otorgará la aceptación del público.

En el caso de que los pobres de espíritu no se vuelvan dogmáticos y abracen incondicionalmente un sólo tipo de relato ocurre, no pocas veces, lo siguiente: que tomen el libro que tomen acaban por creerse lo que leen en la medida que lo comprenden ¡Se vuelven incapaces de diferenciar y matizar pensamientos, métodos y criterios! Algunos, incluso, llegan a decir -Todo el mundo lleva parte de razón-. Ciertamente éstos ignoran por completo qué es la lógica.

Pero en la medida que un hombre se vuelve intelectualmente superior se vuelve más crítico, más escéptico ante lo que lee ¡No se cree todo lo que comprende! ¡No acepta todo lo que comprende! Ni mucho menos se limita a comprar lo que comprende.

¿Será el escepticismo absoluto un rasgo distintivo de la superioridad intelectual? Es comprensible llegar a pensar eso... pero yo no me lo creo.

Demostración empírica

Un dato empírico, por sí mismo, no demuestra nada... o puede demostrar cualquier cosa.

Origen de la vida

Forma parte del resíduo teológico que mandó durante siglos sobre las débiles consciencias humanas bajo el lema -La vida fue creada por Dios- el profundo convencimiento actual de que la vida tiene un origen concreto y determinado susceptible de ser hallado bajo técnicas científicas. Todos quienes han sido educados bajo sentimeintos teológicos, seguramente renegarán de la idea de Dios como causa eficiente del mundo, pero en ellos aún persiste el sentimiento y la creencia de que todo debe tener un comienzo y un origen preciso. Pero, ¿no es esto aún teología?

la crítica como origen del juicio

Cuando, al estar reunidos, alguno de nuestros amigos o compañeros empieza a rajar sobre una tercera persona apelando a cierto daño recibido, por compasión y solidaridad no resulta difícil que nos apuntemos al vilipendio, o sea, a criticar esa persona ¿Nació la justicia humana de la solidaridad? Quizás, pero de seguro que la justicia, como todo, no tiene un único origen... También pudo surgir ésta del sentimiento de derecho de los vencedores sobre los vencidos bajo la orden: ¡Es nuestro derecho de guerra que los ganadores digamos como tienen que ser tratados y juzgados los vencidos!